Estás en un restaurante lleno antes del partido. Pides, pagas con tarjeta… y aparece el temido “rechazada”. Filas largas, gente desesperada, consumo al máximo. En el Mundial 2026, ese segundo puede definir si compras o te vas.
México recibirá 13 partidos de futbol y una derrama estimada cercana a cinco mil millones de dólares. Con más de 33 millones de tarjetas de crédito circulando en el país, los pagos electrónicos serán el eje del consumo turístico.
El reto ya no es aceptar tarjeta. Es que pase a la primera, incluso cuando miles intenten pagar al mismo tiempo, reveló un informe especial de Toku, una plataforma tecnológica de gestión de pagos y cobranza que automatiza.
Maldición del pago rechazado
En picos de alta demanda no hay margen de error. Un rechazo significa venta perdida, cliente frustrado y dinero que no entra. En zonas comerciales saturadas, antes y después de los partidos, los sistemas tendrán que procesar miles de transacciones simultáneas sin interrupciones.
El Country Manager de Toku México, Bernardo Prum, señaló que el pago rechazado arruina la experiencia en segundos y puede hacer que el cliente abandone la compra en ese momento.
“En eventos de alta demanda, la rapidez del sistema y el porcentaje de pagos aprobados determinan qué empresas concretan la venta y cuáles la pierden”, puntualizó el directivo.
Sistema financiero bajo presión
La plataforma evidenció que, más allá del espectáculo, el Mundial de Futbol 2026 será un diagnóstico real para la infraestructura financiera del país. No se trata solo de digitalizar cobros, sino de sostener la tasa de autorización en momentos críticos y reaccionar a tiempo para evitar rechazos.
Refirió que identificar por qué fallan las transacciones, en qué canal ocurre y en qué momento, será clave para reducir fricciones antes de que el cliente se vaya y las perdidas empiecen a detonar en las tiendas, restaurantes y prestadores de servicios.
“Si México quiere que el Mundial 2026 sea una vitrina de eficiencia, el estándar mínimo no puede ser aceptar pagos con tarjeta. Tiene que ser cobrar sin rechazos, con reglas que se ajusten y con lectura fina del comportamiento por canal y por momento”, concluyó Prum.
