Hablar de seguro de vida suele sentirse como hablar de testamento o del retiro: algo incómodo, lejano y que “todavía no toca”. Pero los imprevistos no preguntan si ya estabas listo.
La última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) arrojó que solo 20.7% de la población en México tiene algún tipo de seguro. Eso significa que la mayoría enfrenta el día a día sin respaldo financiero.
Ello significa que, por distintas razones, una gran parte de los mexicanos enfrenta los riesgos del día a día sin una red de protección financiera, señaló el director de Educación Financiera Banamex, Juan Luis Ordaz.
Aunque, “el problema es que aplazar esta decisión –de contratar un seguro– no elimina el riesgo”, solo te expone a una serie de riesgos que pueden acabar con la seguridad económica y tranquilidad de familias enteras, destacó.
¿Por qué debes contratar un seguro?
La aseguradora MAPFRE refirió que los seguros son necesarios porque ninguna persona está exenta de accidentes, enfermedades, daños materiales o pérdidas. Y, aunque nadie puede controlar todo lo que pasa, si es posible estar mejor preparados para enfrentar tales riesgos.
“Por años se pensó que los seguros eran costosos o complicados, lo cierto es que en la actualidad hay opciones para distintos perfiles y momentos de vida. La clave está en informarse bien”, para elegir el que más convenga a tu familia y a tu bolsillo.
5 consejos para un seguro de vida
Para tomar una decisión correcta e informada al contratar un seguir de vida, el director de Educación Financiera Banamex te recomienda:
1. Empieza por la necesidad.
La pregunta clave no es cuánto cuesta un seguro de vida, sino para qué lo necesitas. ¿Hay personas que dependen de ingreso? ¿Existe algo que quedaría desprotegida si tú faltarás?
2. Pregunta ¿Qué cubre y qué no?
No todos los seguros de vida ofrecen lo mismo. Algunos se limitan a cubrir el fallecimiento, mientras que otros incluyen apoyos adicionales como gastos funerarios, invalidez o anticipos en caso de enfermedad terminal.
Antes de contratar, vale la pena revisar con calma las coberturas y exclusiones. Entenderlas no es un trámite más: es la forma de saber que esperar y que no.
3. Fíjate en la vigencia y la renovación
Muchos seguros de vida funcionan con renovación anual automática, lo que significa que la protección se mantiene siempre que se realicen los pagos correspondientes.
Saber cómo funciona la renovación, si la prima puede cambiar con el tiempo y hasta cuándo aplica la cobertura permite planear mejor y evitar sorpresas.
4. Elige bien a tus beneficiarios
Un seguro de vida solo cumple su función si los beneficiarios están correctamente designados. Es importante que los nombres estén completos, que las proporciones sean claras y que la información se actualice cuando la situación personal cambie.
Aunque este paso parece sencillo, puede marcar la diferencia evitando conflictos y facilitando el acceso al apoyo económico en un momento difícil.
5. Prioriza la claridad
Un buen seguro de vida no es el que promete más, sino el que puedes entender y explicar con facilidad. Si al terminar de leer tu póliza no tienes claro qué cubre y cómo funciona, vale la pena pedir más información.
Contratar un seguro de vida no es una decisión “para cuando sea grande”, sino para cuando quieres cuidar lo que ya construiste. Informarte, comparar y preguntar no elimina riesgos, pero sí te permite enfrentarlos con un plan.
Y cuando hablamos de finanzas personales, la planeación siempre hace la diferencia, concluyó el directivo de Banamex.
