La costa este de Estados Unidos padece las afectaciones de una intensa tormenta invernal que golpea con nevadas copiosas, fuertes vientos y riesgo de inundaciones costeras, en un fenómeno que meteorólogos califican como potencialmente “histórico y destructivo”.
Las autoridades activaron alertas de ventisca y declaratorias de emergencia desde Maryland hasta Massachusetts ante el impacto que podría extenderse hasta el lunes.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió que en amplias zonas podrían acumularse entre 30 y 61 centímetros de nieve, acompañados de ráfagas intensas capaces de provocar condiciones de visibilidad nula, caída de líneas eléctricas y cortes masivos de energía.
Las advertencias más severas se activaron para la ciudad de Nueva York, Long Island y Boston, así como para comunidades costeras de Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Maryland, Rhode Island y Massachusetts.
“Han pasado varios años desde que vimos una tormenta de esta magnitud en una región tan extensa y densamente poblada”, señaló Cody Snell, meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica del NWS, “definitivamente se trata de un evento de gran impacto”, explicó.
El servicio meteorológico alertó particularmente sobre el sureste del corredor Boston-Providence, donde existe preocupación por una combinación de nieve intensa y vientos fuertes que podría derivar en apagones generalizados.
Suspensión de clases
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani anunció una prohibición de viajes para tráfico no esencial desde las 21:00 horas de este domingo hasta el mediodía del lunes, ante el pronóstico de hasta medio metro de nieve húmeda y pesada.
“Estas son condiciones de ventisca. La ciudad no ha enfrentado una tormenta de esta magnitud en la última década”, advirtió el edil, quien también canceló las clases presenciales y virtuales para el lunes, en lo que describió como el “primer día de nieve a la antigua desde 2019”.
Las autoridades municipales desplegaron quitanieves, brigadas de trabajadores para remover nieve manualmente y equipos de asistencia para personas sin hogar, habilitando centros de calefacción en distintos puntos de la ciudad.
Vuelos cancelados
El impacto de la tormenta también se reflejó en el transporte aéreo, de acuerdo con la plataforma de monitoreo FlightAware, más de tres mil 500 vuelos fueron cancelados en todo Estados Unidos hasta la tarde del domingo, con afectaciones generalizadas en aeropuertos de Nueva York y Boston, donde la mayoría de las salidas del lunes fueron suspendidas.
En Nueva Jersey, autoridades estatales redujeron el límite de velocidad a 56 km/h (35 mph) en autopistas estatales e interestatales, e instaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios.
Advertencia de meteorólogos
El NWS indicó que la tormenta podría iniciar como lluvia en algunas zonas antes de convertirse en nieve conforme desciendan las temperaturas, las precipitaciones más intensas se esperan la noche de este domingo, con acumulaciones de hasta cinco centímetros por hora en ciertos momentos, antes de disminuir gradualmente el lunes por la tarde.
Empresas de remoción de nieve, como Berrington Snow Management en Long Island, anticipan jornadas de trabajo continuas de hasta 36 horas para despejar millones de metros cuadrados de estacionamientos y áreas comerciales.
Con información de AP
