No vienen nuevos impuestos. Viene más revisión. México entró a 2026 con una política tributaria enfocada en fiscalizar más y mejor. La autoridad está usando herramientas digitales y cruces electrónicos de información para detectar inconsistencias y evasores en tiempo real.
Hoy más de 70% de las auditorías federales arrancaron por cruces de CFDI –recibos o facturas electrónicas– y bases de datos, alertó un informe especial Hogan Lovells, firma internacional de abogados especializada en empresas.
La firma señaló que la estrategia del SAT es directa hacia una fiscalización de contribuyentes más dura. Refirió que, sin la creación de nuevos impuestos, la autoridad ha fortalecido sus mecanismos de supervisión mediante el uso de herramientas digitales y el análisis de información.
“Este nuevo enfoque impulsa una mayor exigencia en la documentación y trazabilidad de las operaciones, así como en la capacidad de respuesta de las empresas ante requerimientos de la autoridad.
“La disponibilidad de información en tiempo real y la solidez de los expedientes fiscales se han convertido en elementos clave para garantizar la continuidad operativa y el cumplimiento regulatorio”, apuntó.
Empresas deben anticiparse al SAT
El socio mercantil y financiero de Hogan Lovells, Jaime Espinosa de los Monteros, explicó que la nueva estrategia fiscal del SAT – apoyada en la fiscalización inmediata– obliga a las empresas a estar preparadas con información completa y trazable, para responder al fisco en plazos cada vez más cortos.
Ante este panorama, indicó que las organizaciones deben adoptar un enfoque preventivo que fortalezca sus procesos de cumplimiento, documente sus operaciones y anticipe cualquier revisión mediante auditorías internas.
“La política tributaria en 2026 refleja una evolución hacia un modelo más estructurado, donde la transparencia, el uso de tecnología y el cumplimiento oportuno se consolidan como elementos centrales para la operación empresarial en México”, concluyó la firma Hogan Lovells.
