En un golpe significativo contra la infiltración del crimen organizado en cuerpos de seguridad pública, 11 policías municipales del municipio de Ecuandureo, en Michoacán, fueron detenidos por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos delictivos más poderosos de México.
Las detenciones ocurrieron el martes 24 de febrero como parte de un operativo de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán tras reportes de actos violentos en la región.
Director y policías bajo custodia
Entre los detenidos se encuentra el director de Seguridad Pública Municipal de Ecuandureo, identificado como Jorge Andrés “N”, junto con diez elementos de la corporación, quienes fueron señalados por las autoridades por su presunta participación en actividades ilícitas relacionadas con el CJNG.
La detención se dio durante un operativo realizado por la Guardia Civil de Michoacán en la zona de Zamora, donde elementos municipales fueron detectados circulando encapuchados, sin insignias oficiales y en patrullas oficiales, lo que despertó sospechas entre las fuerzas estatales.
Indicios del presunto vínculo
Durante la revisión de los agentes, las autoridades aseguraron dosis de posibles sustancias ilícitas, insignias que no corresponden a la corporación policial y teléfonos celulares con mensajes en los que se observa la presunta filtración de información operativa, tales como recorridos y posiciones de fuerzas de seguridad estatales y federales, lo que podría haber beneficiado al grupo criminal.
De acuerdo con las autoridades, diez de los policías detenidos son originarios del estado de Jalisco, lo que agrava las sospechas sobre la posible coordinación entre ciertos elementos policiales y la estructura delictiva del CJNG para facilitar operaciones delictivas o evadir la acción de la justicia.
Investigación y situación jurídica
Los 11 elementos fueron presentados ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán, que determinará su situación jurídica conforme a la investigación que ya fue iniciada por la dependencia.
Las indagatorias buscan establecer si los policías no solo participaron en actos delictivos, sino también si facilitaron comunicación o apoyo directo a miembros del CJNG.
Autoridades estatales han señalado que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para depurar las corporaciones policiales de posibles infiltraciones del crimen organizado, especialmente en un contexto de violencia e inestabilidad provocada por la reciente caída de líderes delictivos en regiones cercanas.
