Apenas unas horas después de pronunciar su discurso del Estado de la Unión en el Capitolio, el presidente Donald Trump sufrió un revés legal en materia migratoria.
Un juez federal en Boston determinó este miércoles que la controvertida política de deportar inmigrantes a “terceros países” con los que no tienen vínculo y sin previo aviso es ilegal y debe quedar sin efecto por violar el debido proceso legal, informó la agencia AP.
El fallo, emitido por el juez de distrito Brian E. Murphy, señala que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) no puede expulsar a personas extranjeras a países distintos al de su origen sin primero intentarlo con el país que figura en su orden de deportación, darles una “notificación significativa” y la oportunidad de disputar su expulsión, elementos centrales del debido proceso constitucional.
Aunque Murphy suspendió la entrada en vigor de su sentencia durante 15 días para que el gobierno pueda apelar, el fallo representa un golpe al enfoque agresivo de Trump en materia migratoria, justo después de un discurso presidencial que prometió firmeza en fronteras y expulsiones.
Deportaciones a terceros países
Se trata de una política introducida en marzo de 2025 que permite a las autoridades de inmigración enviar a inmigrantes a países distintos a su nación de origen, siempre que esos acepten recibirlos y aseguren que no serán perseguidos o torturados allí.
Esta práctica se había defendido como una herramienta para lidiar con casos en los que el país de origen no recibe de vuelta al migrante, pero ha generado controversia legítima en tribunales por violar derechos fundamentales.
Deportaciones polémicas
Este segundo gobierno del presidente Trump pone mayor énfasis en la política migratoria que eleva las deportaciones, entre las que destacan casos en los que se acusa una franca violación a los derechos humanos:
- Deportaciones a Sudán del Sur: Migrantes fueron enviados a este país africano devastado por la guerra, sin vínculos ni garantías claras sobre su seguridad, provocando críticas internacionales.
- Migrantes enviados a El Salvador y México sin proceso: El propio juez Murphy señaló que al menos seis integrantes de un grupo demandante fueron deportados a esos países sin el proceso requerido por orden judicial.
- Venezolanos encarcelados: En marzo de 2025, Estados Unidos deportó a 238 venezolanos a El Salvador donde fueron encarcelados indefinidamente sin proceso legal ni sentencia, según informes periodísticos.
- Kilmar Ábrego García: El salvadoreño fue deportado por error por las autoridades estadounidenses, luego retornó para enfrentar cargos y nuevamente enfrenta un nuevo proceso de expulsión bajo políticas agresivas de deportación, destacando fallas y consecuencias humanas de estas medidas.
¿Qué sigue?
La decisión judicial no entra en vigor de inmediato, ya que el gobierno tiene 15 días para apelar el fallo judicial.
Es muy probable que esta disputa termine nuevamente ante la Corte Suprema de Estados Unidos, que previamente respaldó, al menos de forma temporal, parte de la política de deportaciones a terceros países.
