El Aeropuerto Internacional de Tampa (TPA) lanzó una nueva y polémica iniciativa que busca restringir el uso de pijamas dentro de sus instalaciones durante el día. Bajo la premisa de enfrentar lo que califican como una “crisis” de vestimenta, las autoridades aeroportuarias instan a los viajeros a abandonar las prendas de dormir en favor de un código de vestimenta más formal para el tránsito aéreo.
Esta medida surge tras la implementación de una política previa que, según el comunicado oficial del aeropuerto, logró prohibir con éxito el uso de calzado tipo “Crocs”. Con este antecedente, el aeropuerto pretende consolidarse como la primera terminal aérea del mundo libre tanto de este tipo de sandalias como de pijamas.
La administración del aeropuerto reconoce que esta decisión resulta disruptiva para muchos usuarios que priorizan la comodidad durante sus traslados. No obstante, el mensaje oficial es enfático: “la locura se detiene hoy”.
La campaña incluye un llamado a los ciudadanos para que intervengan con familiares o amigos que acostumbran viajar en ropa de dormir, sugiriendo que es momento de tener una “conversación difícil” con ellos sobre su elección de vestuario.

El movimiento iniciado por la terminal de Tampa genera un intenso debate sobre los límites de la comodidad en espacios públicos frente a las normas de etiqueta institucional.
Aunque la administración afirma que el movimiento comienza ahora, el éxito de la medida dependerá de la cooperación de los pasajeros y de la vigilancia interna. Por el momento, la campaña se apoya en una comunicación directa que pide a los viajeros hacer su parte para mantener lo que consideran el orden visual y profesional de la terminal.
