La renta fraudulenta de departamentos dentro de complejos residenciales de alta plusvalía en Polanco ha encendido las alertas sobre un modus operandi sofisticado, que combina suplantación de identidad, documentación apócrifa y presuntas fallas —o colusiones— en los sistemas de seguridad y administración de los inmuebles.
El caso más reciente ocurrió dentro del complejo Parques Polanco, donde una víctima denunció haber sido engañada por una pareja que se presentó como propietaria de un departamento. Los supuestos arrendadores contaban con llaves, tarjetas de acceso y documentos oficiales, lo que permitió que el fraude se concretara sin que nadie verificara su identidad.
El afectado firmó contrato, realizó una transferencia y pasó la noche en el inmueble. No fue sino hasta el día siguiente, al presentarse ante la administración, cuando se descubrió que el departamento pertenecía a otra persona. Tras el hallazgo, el verdadero propietario fue contactado y se confirmó el fraude.
Además de la estafa, la víctima denunció presión emocional por parte del personal de seguridad para desalojar el departamento, así como el trato indigno a sus pertenencias, que fueron retiradas y colocadas en un espacio que resultó ser un cuarto de basura inorgánica.
“Es un fraude claramente tipificado en la ley”: PAN
Sobre este fenómeno, el diputado del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, Diego Garrido, explicó a Publimetro que este tipo de casos encuadran plenamente en el delito de fraude, e incluso pueden equipararse al delito de despojo.

“Todos los contratos se hacen de buena fe. Si alguien te exhibe escrituras, documentos y se ostenta como dueño, uno confía. Pero aquí estamos hablando de suplantación de identidad y documentos falsos. Es un fraude liso y llano”.
— Diego Garrido
Advirtió que este esquema no es aislado, sino parte de un entramado delictivo que también se manifiesta en ventas irregulares, ocupaciones ilegales y ahora, rentas fraudulentas. “No son personas aisladas, son bandas que operan con un modus operandi muy claro”, afirmó.
El legislador subrayó que el hecho de que estos fraudes ocurran dentro de complejos de alta plusvalía obliga a investigar posibles colusiones. “Alguien les dio llaves, accesos y permitió que se movieran como propietarios. Eso no puede pasar sin la participación de administradores o personal interno”, sostuvo.
Falta de respuesta institucional y revictimización
El diputado también criticó la actuación de las autoridades una vez que la víctima denuncia. “El problema es que, después del delito, el acceso a la justicia es lento. Muchas veces el Ministerio Público desincentiva la denuncia y termina culpando a la víctima por ‘no revisar’”, dijo.
Añadió que, al tratarse de delitos sustentados en documentos —identificaciones, contratos y escrituras—, no debería haber dilaciones en las investigaciones. “La fiscalía tiene todos los elementos para actuar de inmediato”, enfatizó.
Propuestas para frenar los fraudes
Ante el crecimiento de estos casos, Garrido adelantó que desde el Congreso se prepara una propuesta de reforma para que cualquier movimiento en el Registro Público de la Propiedad notifique automáticamente al dueño del inmueble, ya que muchas estafas se originan en documentos apócrifos que salen de esa instancia.
Asimismo, hizo un llamado a modernizar y agilizar las consultas públicas del registro, para que cualquier ciudadano pueda verificar en tiempo real si quien renta o vende un inmueble es el propietario legítimo.
“Si el ciudadano puede confirmar rápidamente quién es el dueño real, se cierran muchos espacios al fraude. Y si alguien ya fue víctima, la fiscalía debe actuar con rapidez, porque esto está proliferando”.
— Diego Garrido
Mientras tanto, la víctima exige explicaciones a la administración del complejo residencial y a las autoridades capitalinas, con el objetivo de que el caso no quede impune y evitar que más personas pierdan su dinero, estabilidad y tranquilidad a manos de estas redes de estafa.
