Una colisión y posterior descarrilamiento de un tranvía en el núcleo urbano de Milán provocó la muerte de una persona y dejó lesiones en otras 39. El incidente ocurrió durante este viernes, movilizando de inmediato a los cuerpos de emergencia y seguridad de la ciudad italiana.
Las autoridades locales confirmaron que el accidente tuvo lugar en una zona céntrica de gran afluencia. Imágenes del sitio muestran el vagón principal fuera de las vías, con daños estructurales visibles producto del fuerte impacto. El fallecimiento de uno de los ocupantes se constató en el lugar del siniestro, mientras que el resto de los afectados recibió atención médica inmediata por parte de los paramédicos desplegados.
De los 39 heridos registrados, varios presentan estados de salud delicados, razón por la cual requirieron traslados de urgencia a hospitales cercanos. Los servicios de bomberos trabajaron durante horas en la extracción de pasajeros que quedaron atrapados entre los restos del vehículo tras el choque.
Investigación en curso y respuesta operativa
La Fiscalía de Milán inició una investigación formal para determinar las causas exactas del descarrilamiento. Los peritos analizan diversos factores técnicos, tales como el estado de conservación de las vías, posibles fallas mecánicas en la unidad siniestrada o errores humanos durante la conducción. El servicio de transporte en el área permanece suspendido totalmente mientras concluyen las labores de remoción de los restos y la limpieza de la infraestructura dañada.
El sistema de transporte público de Milán, operado por la empresa ATM, enfrenta cuestionamientos inmediatos sobre los protocolos de mantenimiento tras este suceso. Técnicos especializados colaboran con las autoridades forenses para extraer la información de la caja negra del tranvía, dato fundamental para esclarecer la velocidad y las maniobras registradas segundos antes del evento.
La escena en el centro de la ciudad refleja la magnitud del evento, con unidades de rescate que permanecen en el perímetro para asegurar la zona. La policía municipal mantiene un cerco de seguridad estricto para facilitar el peritaje y evitar riesgos adicionales a los transeúntes que circulan por las inmediaciones.
