El Burj Khalifa fue desalojado de emergencia este sábado como medida preventiva ante la oleada de ataques con misiles lanzados por Irán contra los Emiratos Árabes Unidos.
Las autoridades activaron protocolos de seguridad después de que se escucharan fuertes explosiones en el centro de Dubái, lo que generó momentos de tensión en el complejo Downtown Dubai, donde se ubica el rascacielos.
Evacuación por impacto cercano al Burj Khalifa
Aunque el Burj Khalifa no fue alcanzado directamente, reportes indican que un misil cayó aproximadamente a 1.6 kilómetros de distancia. Además, otro proyectil impactó en la zona de Palm Jumeirah, provocando incendios en hoteles de lujo cercanos.
La policía acordonó las avenidas alrededor del complejo para facilitar la salida ordenada de visitantes, residentes y personal del edificio, mientras equipos de emergencia se desplegaron en la zona.
Testigos relataron que el estruendo de las intercepciones de los sistemas de defensa antiaérea hizo vibrar las ventanas del rascacielos, lo que aceleró la decisión de vaciar la estructura por temor a nuevos impactos.
Incendios y explosiones en la ciudad
Videos difundidos en redes sociales muestran explosiones y columnas de humo en distintos puntos de Dubái. En particular, se reportó un incendio en un hotel ubicado en Palm Jumeirah tras la caída de un misil.
Medios iraníes, incluida la agencia ISNA, señalaron que Teherán lanzó misiles hipersónicos Fattah como parte de su represalia ante los ataques previos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
También se informó sobre la aproximación de drones hacia zonas cercanas al centro financiero, lo que incrementó las medidas de seguridad.
Acceso cerrado y vigilancia militar
Actualmente, el acceso al Burj Khalifa y a las fuentes de Dubái permanece cerrado y bajo vigilancia militar, mientras las autoridades evalúan posibles restos de misiles interceptados en azoteas y áreas circundantes.
La evacuación del edificio más alto del mundo simboliza la magnitud de la tensión que atraviesa la región. Con ataques cruzados y operaciones militares activas, Dubái —tradicionalmente vista como un enclave seguro y estable— enfrenta uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
