El primer ministro británico Keir Starmer informó que Reino Unido permitirá a Estados Unidos utilizar bases militares británicas para ejecutar ataques “defensivos y limitados” contra los sistemas de lanzamiento de misiles de Irán.
Por medio de un video difundido este domingo en redes sociales, anunció que cazas británicos están en el aire y ya interceptaron con éxito bombardeos iraníes, en lo que representa una participación más activa de Londres en la escalada bélica en Medio Oriente.
“La única forma de parar la amenaza es destruir el origen de los misiles, en sus almacenes o en las lanzaderas utilizadas para dispararlos”, afirmó Starmer en un mensaje grabado.
Según explicó, Washington solicitó acceso a instalaciones militares británicas con un propósito “específico y limitado”, y su gobierno accedió para frenar ataques que —argumentó— ponen en riesgo a civiles inocentes y a ciudadanos británicos en la región.
Apoyo militar
Aunque Reino Unido autorizó el uso de bases y confirmó la interceptación de misiles por parte de la aviación británica, Starmer subrayó que su país no se ha unido a la ofensiva militar inicial contra Irán ni participa directamente en bombardeos sobre territorio iraní.
“Todos recordamos los errores de Irak (la guerra) y hemos aprendido esas lecciones”, sostuvo el primer ministro, al insistir en que la mejor salida al conflicto sigue siendo una solución negociada que incluya la renuncia de Irán al desarrollo de armas nucleares.
Sin embargo, justificó la decisión en la necesidad de proteger a los aliados del Golfo Pérsico —a quienes llamó “nuestros socios”— y a los aproximadamente 200 mil ciudadanos británicos que residen en la región.
Starmer defendió la medida como acorde con la legalidad internacional, citando el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que contempla el derecho a la legítima defensa.
Con ello respondió a versiones que señalaban que Londres había rechazado previamente el uso de sus bases para operaciones estadounidenses.
Horas antes, Reino Unido, Francia y Alemania difundieron un comunicado conjunto en el que condenaron los ataques iraníes y expresaron su disposición a facilitar acciones “defensivas necesarias y proporcionadas” para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones desde su origen.
