Si acostumbras llevar a tu perro en el asiento delantero o sobre tus piernas mientras manejas en la Ciudad de México, podrías hacerte acreedor a una multa de hasta 20 Unidades de Medida y Actualización (UMAS). El Reglamento de Tránsito capitalino no prohíbe viajar con mascotas, pero sí sanciona cuando su traslado representa un riesgo para la seguridad vial.
De acuerdo con el Artículo 38 del Reglamento de Tránsito, no prohíbe transportar animales de compañía, pero sí establece que debe hacerse de manera segura. En específico, señala que los conductores no pueden llevar animales entre los brazos o sobre las piernas mientras el vehículo está en movimiento, ya que esto representa un riesgo para la seguridad vial.

¿Por qué pueden multarte?
El reglamento indica que sostener o colocar animales entre brazos y piernas mientras se conduce es una acción peligrosa, ya que puede distraer al conductor o impedir el control total del volante.
Esta disposición forma parte de las medidas para evitar accidentes provocados por distracciones al manejar. En otras palabras, el problema no es viajar con tu mascota, sino hacerlo de forma insegura.
¿Cuánto es la multa?
Cuando se incumple el inciso C de la fracción II del Artículo 38, las autoridades pueden aplicar:
- Multa de 10, 15 o 20 UMAs
- Tres puntos a la licencia de conducir
- Un punto a la matrícula del vehículo
Con el valor diario de la UMA en 117.31 pesos, la sanción económica puede ir aproximadamente de mil 173 a 2 mil 346 pesos.
Estas sanciones se aplican cuando el animal provoca distracción o limita la conducción segura, y su aplicación queda sujeta a la evaluación de los agentes de tránsito.

¿Cómo evitar la sanción?
Las autoridades recomiendan transportar a las mascotas con arneses especiales, transportadoras o en la parte trasera del vehículo, sin interferir con la visibilidad ni el manejo.
El Reglamento de Tránsito también prohíbe cualquier objeto o situación que obstruya la visibilidad o distraiga al conductor. Cumplir con estas disposiciones no solo evita multas, sino que reduce el riesgo de accidentes y protege tanto al conductor como a su mascota y a otros usuarios de la vía.
