Una investigación de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés) identificó a Alejandra Pulido Briseño ,una exfuncionaria vinculada al Partido Acción Nacional (PAN), como presunta conocedora y facilitadora de una red transnacional dedicada al tráfico ilegal de mercurio desde México hacia Sudamérica.
El metal es considerado un insumo clave para la minería ilegal de oro, actividad asociada a daños ambientales y financiamiento del crimen organizado.
La red de contrabando y los señalamientos
De acuerdo con el informe de la EIA, el líder de la estructura es Juan José Zamorano Dávila, ciudadano mexicano que habría coordinado durante más de una década la compra de mercurio líquido a mineros, su ocultamiento en costales con grava y su traslado clandestino a puertos mexicanos para exportarlo bajo descripciones falsas.
Según la organización, la operación evolucionó de envíos hacia Panamá e India a rutas con destino a Bolivia, Colombia y Perú.
La investigación señala que la actual pareja de Zamorano, Alejandra Pulido Briseño, exdiputada local en Puebla y exfuncionaria municipal en Querétaro, estaba al tanto de las operaciones de contrabando y del papel que desempeñaba el presunto líder de la red.
Por su parte, la plataforma Narcopolíticos difundió en la red social X que Pulido fue identificada como socia de la estructura y la vinculó con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En su sitio web, el portal sostiene que la red habría movilizado más de 200 toneladas de mercurio, presuntamente extraído de minas en la Sierra Gorda de Querétaro, territorio donde —según esa versión— operaría dicha organización criminal.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente de una imputación formal en su contra. De la misma manera, no se conoce algún pronunciamiento que Pulido Briseño haya realizado sobre estas acusaciones.
