La dirigencia nacional del PRI denunció una presunta persecución política tras la detención de Karina Barrón Perales, secretaria de Desarrollo Humano e Igualdad Sustantiva de Monterrey, quien fue imputada por los delitos de extorsión y falsedad de declaraciones.
La funcionaria fue detenida luego de que el senador morenista Waldo Fernández presentara una denuncia en su contra por presuntamente fabricarle un delito.
PRI acusa uso político de las instituciones
En un comunicado titulado “Rumbo a 2027, Morena activa persecución contra priistas”, el PRI aseguró que el proceso contra Barrón Perales forma parte de una estrategia para debilitar a la oposición de cara a las próximas elecciones.
“El PRI denuncia que lo que enfrenta nuestra compañera Karina Barrón Perales es una persecución política directa, operada desde el poder”, señala el documento difundido este 3 de marzo. El partido sostuvo que el gobierno de Morena, en alianza con Movimiento Ciudadano, estaría utilizando a las instituciones para “intentar golpear al PRI rumbo a 2027”.
La dirigencia priista afirmó que la medida cautelar impuesta a la funcionaria “no es una sentencia” y subrayó que la presunción de inocencia es un derecho constitucional. También acusó que existen “filtraciones” y un “golpeteo mediático” con la intención de dañar su imagen antes de que exista una resolución judicial.
“El PRI no va a permitir que la justicia se utilice como herramienta de intimidación política”, advirtió el partido, al tiempo que anunció que llevará el caso a las Cámaras de Diputados y Senadores, así como a instancias nacionales e internacionales.
Por su parte, Waldo Fernández informó en su cuenta de X que la detención está vinculada a la denuncia que presentó por un presunto montaje ante la Fiscalía de Nuevo León y adelantó que, tras la audiencia de imputación, dará a conocer las causas y pruebas, las cuales solicitó que sean públicas.
