El peso mexicano inició la jornada en un entorno de alta presión en los mercados financieros internacionales. La moneda nacional se ubica cerca de los 17.69 pesos por dólar, nivel similar al cierre de la sesión anterior, luego de haber registrado una depreciación superior al 2.30% durante la jornada previa.
Este movimiento ocurre después de que el tipo de cambio alcanzara niveles no vistos en aproximadamente seis semanas, en medio de un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad en los precios de la energía y una creciente preferencia de los inversionistas por activos considerados refugio.
Conflicto geopolítico presiona a los mercados
Uno de los factores que explican la presión sobre el peso es el aumento del riesgo geopolítico global. El mercado sigue operando bajo una narrativa marcada por tensiones internacionales, particularmente por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, que ha generado preocupación en distintos frentes.
De acuerdo con analistas del sector financiero, el escenario se ha ampliado hacia otras regiones, con efectos que también involucran a países europeos como España y Reino Unido, mientras que el expresidente estadounidense Donald Trump ha añadido a la agenda internacional tensiones relacionadas con Ucrania y Cuba.
Este entorno ha provocado una recalibración de las carteras globales, donde los inversionistas buscan protegerse frente a la incertidumbre migrando hacia activos más seguros, lo que fortalece al dólar frente a monedas emergentes como el peso mexicano.
Economía mexicana muestra señales mixtas
En el plano interno, la narrativa económica presenta contrastes. Por un lado, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado indicadores positivos, entre ellos el registro histórico de 22.5 millones de empleos formales afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Asimismo, la administración federal ha anunciado mecanismos de compensación para contener el impacto del aumento en los precios internacionales del petróleo sobre las gasolinas en el mercado nacional.
Sin embargo, el panorama también muestra señales de cautela. En el más reciente sondeo del Banco de México, analistas del sector privado elevaron simultáneamente sus pronósticos de crecimiento del PIB e inflación, lo que introduce incertidumbre en torno a las futuras decisiones de política monetaria.
Volatilidad podría continuar en los mercados
De cara al resto de la jornada, especialistas anticipan que la volatilidad podría mantenerse. La evolución del conflicto en Medio Oriente seguirá siendo uno de los principales detonantes del comportamiento del tipo de cambio.
Además, el mercado estará atento a la publicación de indicadores clave en Estados Unidos, como los índices PMI, así como a los próximos datos económicos relevantes: la Inversión Fija Bruta en México, prevista para el jueves, y las nóminas no agrícolas de Estados Unidos (NFP) que se darán a conocer el viernes.
¿Hacia dónde podría moverse el dólar?
Felipe Mendoza, analista de mercados en EBC Financial Group, señala que el sentimiento actual de los inversionistas favorece la liquidez, la cobertura y activos vinculados al dólar, impulsados por el contexto de inflación global y riesgos internacionales.
Bajo este escenario, el especialista considera probable que el tipo de cambio busque defender el soporte de los 17.70 pesos por dólar en el corto plazo. Sin embargo, advierte que una escalada en el Estrecho de Ormuz, nuevas declaraciones de líderes internacionales o datos económicos adversos podrían presionar aún más la paridad.
