La activista y conductora del pódcast Penitencia, Saskia Niño de Rivera, negó públicamente que “Beto”, el interno entrevistado en uno de los episodios más polémicos del programa, haya muerto en prisión.
A través de una historia en Instagram, la fundadora de Reinserta pidió frenar las versiones que circularon en redes sociales y aseguró que el recluso se encuentra en buen estado.
Rumores tras un episodio polémico
“Beto está bien. Fuimos a verlo al penal, está contento, está recibiendo mucho de los mensajes de amor que le están mandando (…) y dejen de estar diciendo que ya no está con nosotros, sigue bien, por favor”, expresó.
Las versiones sobre su presunto fallecimiento comenzaron a difundirse en redes sociales días después de la publicación del capítulo, en el que Beto relata una historia marcada por el abandono y la violencia extrema. Según su testimonio, fue abandonado a los 15 días de nacido, sufrió abusos en procesos de adopción y terminó viviendo en alcantarillas desde los seis años.
En la entrevista también afirmó haber sido secuestrado a los nueve años y entrenado bajo tortura para realizar lo que describió como “trabajo sucio” para estructuras de poder. Además, habló de presuntos rituales y sacrificios de menores en lugares como Veracruz y Catemaco.
Tras la viralización del episodio, comenzaron a circular publicaciones en redes donde se aseguraba que el recluso había sido hallado sin vida en su celda. Sin embargo, Saskia Niño de Rivera desmintió categóricamente esa información y explicó que incluso impulsan una campaña para llevar apoyo tanto a él como a otras personas privadas de la libertad en situación de vulnerabilidad.
“Le estamos haciendo una campañita para llevarle cosas a el y a todas las personas que como el están en situación de vulnerabilidad”. explicó. La activista pidió responsabilidad al compartir información y subrayó que el interno continúa con vida.
