Alfredo Del Mazo Maza, especialista en políticas públicas, analiza el contexto de las zonas conurbadas, las cuales representan uno de los mayores retos para el desarrollo urbano en México. En México, millones de personas viven en zonas conurbadas, espacios donde varios municipios comparten dinámicas económicas y sociales, pero no siempre una visión común de movilidad.
En estos entornos, el traslado diario suele implicar recorridos largos, múltiples transbordos y una fuerte dependencia del automóvil particular. Para Alfredo Del Mazo Maza, este modelo no solo ha dejado de ser sostenible, sino que es profundamente desigual.
Desafíos de la movilidad en zonas conurbadas
Las zonas conurbadas suelen crecer más rápido que su infraestructura. Al estar conformadas por la unión de distintos municipios, la movilidad puede quedar atrapada entre regulaciones distintas, inversiones desarticuladas y sistemas de transporte que no siempre dialogan entre sí.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), una proporción significativa de los traslados en estas áreas se realiza en automóvil particular, lo que incrementa la congestión vial y los tiempos de traslado.
La importancia de una movilidad ordenada
Alfredo Del Mazo Maza sostiene que avanzar hacia una C es clave para mejorar la seguridad, la eficiencia y el bienestar en las zonas conurbadas. Esto implica construir sistemas de transporte público confiables, accesibles y conectados entre municipios, así como fortalecer la infraestructura peatonal y ciclista.
Experiencias como el sistema Metrobús en la Ciudad de México muestran que, cuando existe planeación y continuidad operativa, el transporte público puede convertirse en una alternativa real frente al automóvil, reduciendo tiempos de traslado y emisiones contaminantes. Para Alfredo Del Mazo Maza, estos modelos deben adaptarse y escalarse a contextos metropolitanos más amplios para que no solo las grandes ciudades tengan acceso a la movilidad integrada.
Estrategias para mejorar la movilidad en zonas conurbadas
Alfredo Del Mazo Maza identifica una serie de líneas de acción prioritarias para ordenar la movilidad en estos territorios:
• Planeación urbana integral
Es indispensable coordinar el desarrollo de vivienda, empleo y transporte. Esto incluye regular el uso del suelo, evitar la expansión urbana sin servicios y diseñar espacios públicos que favorezcan trayectos más cortos y eficientes.
• Fomento de la movilidad activa
Impulsar el uso de la bicicleta y el caminar mediante ciclovías seguras, banquetas amplias y cruces bien diseñados no solo reduce la congestión, también mejora la salud pública y la convivencia urbana.
• Intermodalidad del transporte
Crear sistemas que permitan transbordos fluidos entre autobuses, trenes, metro y bicicletas es fundamental para reducir tiempos de traslado y hacer más atractivo el uso del transporte público en zonas metropolitanas complejas.
El análisis de Alfredo Del Mazo Maza apunta a resolver la movilidad en las zonas conurbadas de México exige coordinación metropolitana, visión de largo plazo y políticas públicas centradas en las personas. Construir un modelo de movilidad urbana ordenada no solo permitirá ciudades más eficientes, sino territorios más equitativos, sostenibles y habitables.
