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Autos de lujo a precio de remate: polémica por colección del jefe de Seguridad de Chiapas

El funcionario aseguró que los precios corresponden al monto real pagado y que algunos vehículos fueron adquiridos para restauración

En un comunicado publicado en su Facebook, el funcionario defendió la legalidad de su declaración patrimonial.
En un comunicado publicado en su Facebook, el funcionario defendió la legalidad de su declaración patrimonial. (Foto: Óscar Alberto Aparicio Avendaño Facebook)

El secretario de Seguridad del Pueblo de Chiapas, Óscar Alberto Aparicio Avendaño, se encuentra bajo escrutinio público luego de que se diera a conocer que posee una colección de vehículos, incluidos modelos clásicos, adquiridos a precios considerablemente bajos.

La información fue revelada en un reporte del diario El Universal, que revisó su más reciente declaración patrimonial y encontró unidades compradas al contado entre 2022 y 2023 por montos que van de 12 mil a 100 mil pesos.

Vehículos clásicos y respuesta del funcionario

De acuerdo con el reportaje de El Universal, Aparicio Avendaño declaró ser propietario de cinco vehículos, entre ellos tres unidades de la marca BMW —sin especificar modelo— y dos tipo Jeep. El caso que más llamó la atención es un BMW modelo 1961, adquirido en julio de 2022 por apenas 12 mil pesos.

Según el medio, especialistas en autos antiguos consultados indicaron que un vehículo BMW de esa época, en buenas condiciones, puede alcanzar actualmente un valor cercano a los 25 mil dólares, equivalentes a más de 430 mil pesos al tipo de cambio actual.


La última declaración patrimonial del funcionario corresponde a 2024. Tras la publicación del reportaje, Aparicio Avendaño difundió un comunicado en su cuenta de Facebook en el que defendió la legalidad de su declaración patrimonial.

La información referida forma parte de mi declaración patrimonial pública, presentada ante las instancias correspondientes de fiscalización y disponible en los mecanismos oficiales de transparencia”, escribió.

El secretario también aclaró que uno de los registros señalados corresponde en realidad a una motocicleta y no a un automóvil, lo que —dijo— pudo generar interpretaciones equivocadas.

Además, sostuvo que una de las unidades fue comprada como vehículo antiguo destinado a restauración, por lo que el precio pagado fue menor al que alcanzan autos ya restaurados en el mercado. “Los montos declarados corresponden al precio real pagado al momento de la compra y no a estimaciones de valor comercial o de mercado”, señaló.

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