Los mercados energéticos globales han entrado en una fase de “alerta máxima” este viernes 6 de marzo de 2026. El precio del barril de petróleo Brent, referencia para Europa y los mercados globales, ha escalado hasta los $89.90 dólares, su nivel más alto en casi dos años, impulsado por el temor de un colapso en el suministro proveniente de Oriente Medio.
La escalada, que supone un incremento semanal superior al 22% —el mayor repunte desde los primeros días de la invasión a Ucrania en 2022—, responde a la parálisis parcial del tráfico en el Estrecho de Ormuz debido al conflicto bélico regional.
El fantasma de los 100 dólares
Lo que comenzó como una tensión diplomática se ha transformado en una crisis logística sin precedentes. Analistas de Goldman Sachs y Bloomberg advierten que la “prima de riesgo de guerra” ya añade unos $13 dólares al precio base de cada barril.
Si el bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo mundial, se prolonga más de dos semanas, las proyecciones sitúan el barril cómodamente por encima de los $100 dólares, con escenarios pesimistas que incluso barajan los $120 o $150 dólares si la infraestructura energética del Golfo sufre daños estructurales.
Efecto dominó: Inflación y bolsas en rojo
El impacto del crudo a 90 dólares ya se siente fuera de las gasolineras:
- Mercados Bursátiles: Las principales bolsas europeas y Wall Street registran caídas superiores al 1.5% hoy. El Ibex 35 español acumula una pérdida cercana al 7% en lo que va de semana.
- Inflación: Los bancos centrales, que planeaban recortes de tipos de interés para este semestre, se ven ahora forzados a reconsiderar sus políticas ante el riesgo de una nueva ola inflacionaria impulsada por los costos de transporte y energía.
- Gas Natural: En Europa, el precio del gas (referencia TTF) también ha reaccionado al alza, subiendo un 3.2% en una sola jornada ante la amenaza sobre las rutas de los buques metaneros de Qatar.
Un pulso geopolítico
Mientras el Gobierno de EE. UU. ha señalado que evalúa opciones para frenar la escalada de precios, el mercado se mantiene escéptico. La declaración reciente del Ministro de Energía de Qatar, advirtiendo que un conflicto prolongado podría “paralizar las economías del mundo”, ha terminado de hundir el sentimiento de los inversores.
El mundo observa con nerviosismo el cierre de los mercados este viernes. De consolidarse la tendencia por encima de los $90, el “shock energético” dejará de ser una advertencia de analistas para convertirse en una realidad económica inminente para hogares y empresas en todo el planeta.
