La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ya golpea con fuerza a los mercados energéticos, el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril por primera vez en más de tres años y medio, y podría tomar una tendencia alcista imparable, impulsado por el temor a un bloqueo del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más críticos del comercio energético mundial.
El West Texas Intermediate (WTI) llegó a cotizar alrededor de 104.61 dólares, tras subir cerca de 15% en la apertura del mercado de este lunes, mientras que el Brent, referencia internacional, superó los 102 dólares por barril.
La escalada ocurre después de que el crudo acumuló un aumento semanal cercano al 36% desde que comenzaron los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
La tensión también provocó recortes de producción en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, mientras que el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz prácticamente se detuvo por el riesgo de ataques con misiles o drones, según reportes del mercado energético y agencias internacionales.
Estrecho de Ormuz
La reacción del mercado se relaciona con el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, el cual conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es considerado el principal corredor energético del planeta.
De acuerdo con la U.S. Energy Information Administration (EIA), por ese paso marítimo circulan normalmente entre 20 y 21 millones de barriles diarios, aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial transportado por mar.
Además del crudo, cerca de 20% del comercio global de gas natural licuado (GNL) también atraviesa esta ruta estratégica, por lo que un bloqueo real o incluso parcial del paso puede provocar efectos inmediatos en los precios internacionales.
Precio del petróleo se dispara
El actual repunte recuerda a otros momentos de crisis energética, la última vez que el petróleo superó rápidamente la barrera de los 100 dólares fue en 2022, tras la invasión de Rusia a Ucrania, cuando el Brent llegó a superar los 120 dólares por barril debido al temor de interrupciones en el suministro global.
Antes de eso, un salto similar ocurrió en 2008, cuando el petróleo alcanzó el récord histórico cercano a 147 dólares por barril en medio de tensiones geopolíticas, fuerte demanda global y especulación financiera relacionada con la burbuja inmobiliaria que estalló en Estados Unidos.
En todos esos casos, los mercados reaccionaron al mismo detonante, el riesgo de interrupción del suministro energético.
Impacto en la gasolina y el gas
El aumento del petróleo ya se empieza a trasladar a otros sectores energéticos, el precio del gas natural subió y el combustible al por menor en Estados Unidos y Europa ya alcanza niveles que no se veían desde agosto de 2024.
Esto podría tener implicaciones políticas en Estados Unidos, al grado de que el presidente Donald Trump reconoció el aumento, aunque defendió la ofensiva militar contra Irán al asegurar que el encarecimiento del petróleo es “un precio bajo a pagar por la seguridad del mundo”.
Trump afirmó además que los precios “caerán rápidamente” una vez que se elimine lo que su gobierno considera la amenaza nuclear iraní.
¿Y si el conflicto se prolonga?
El escenario que más preocupa a los analistas energéticos es un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, pues aunque existen rutas alternativas por oleoductos hacia el mar Rojo, la capacidad de sustitución es limitada.
Si el conflicto escala o se prolonga, los expertos advierten varios efectos posibles:
- Petróleo por encima de 120 dólares por barril
- Aumento de precios de gasolina y transporte global
- Presión inflacionaria en economías de todo el mundo
- Interrupciones en cadenas de suministro energéticas
El efecto sería prácticamente global, aunque las economías más vulnerables serían China, India, Japón y Corea del Sur, que reciben la mayor parte del crudo que atraviesa Ormuz.
