En un contexto donde el crecimiento urbano y la expansión metropolitana plantean nuevos retos para los gobiernos locales, Hidalgo ha comenzado a consolidar un modelo de gestión pública basado en planeación estratégica, coordinación institucional y participación ciudadana. Impulsado por el gobierno del estado que encabeza Julio Menchaca Salazar, este enfoque busca anticipar los desafíos del desarrollo regional y articular proyectos que respondan a una visión de largo plazo.
Desde la Unidad de Planeación y Prospectiva del gobierno estatal, encabezada por Miguel Ángel Tello Vargas, se impulsa un esquema de gobernanza metropolitana que busca alinear esfuerzos entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad. Este modelo forma parte de la estrategia de planeación promovida por la administración de Menchaca para fortalecer la coordinación institucional y dar mayor continuidad a los proyectos estratégicos del estado.
Coordinación Metropolitana
Este enfoque cobra relevancia en la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las regiones urbanas más complejas del país, donde las decisiones de infraestructura, movilidad, seguridad o servicios públicos trascienden las fronteras administrativas. En este contexto, Hidalgo mantiene una agenda de trabajo permanente con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), así como con la Ciudad de México, el Estado de México y Morelos, en línea con la política de coordinación metropolitana impulsada por el gobierno estatal.
“Hoy los retos metropolitanos no pueden resolverse desde una sola institución o desde un solo territorio. La coordinación entre gobiernos y la participación social son indispensables para construir soluciones duraderas”, señaló Tello Vargas.
Uno de los ejes centrales del modelo es la estrategia de desarrollo territorial, que promueve un crecimiento urbano policéntrico orientado a ciudades más equitativas y sostenibles. A través de la planeación interinstitucional y el ordenamiento territorial, el estado busca equilibrar el desarrollo regional y fortalecer la integración económica del centro del país, una prioridad que el gobernador Menchaca ha señalado como clave para el futuro de Hidalgo.
La consolidación de instancias de gobernanza metropolitana ha permitido estructurar espacios de coordinación como el Consejo de Desarrollo Metropolitano, el Secretariado Técnico Conjunto y diversas Comisiones Metropolitanas. Desde estos órganos se articulan acciones en áreas clave como movilidad, agua, medio ambiente, seguridad, protección civil, salud y desarrollo económico.

Políticas públicas
Bajo este esquema han avanzado proyectos estratégicos que buscan transformar la conectividad y la competitividad regional, entre ellos el Tren AIFA–Pachuca, el Tren México–Querétaro, el Programa de Tecnificación del Valle del Mezquital y el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar en Zapotlán de Juárez, iniciativas alineadas con la visión de desarrollo regional impulsada por el gobierno de Hidalgo.
Paralelamente, el gobierno estatal ha fortalecido su modelo de planeación con un enfoque centrado en la ciudadanía. Bajo el principio “en Hidalgo, primero es el pueblo”, promovido por el gobernador Menchaca, la administración estatal impulsa una planeación democrática que integra participación social, análisis de datos y herramientas de prospectiva para orientar el desarrollo hacia el año 2040.
“La planeación permite anticipar retos, ordenar el crecimiento y orientar los recursos públicos hacia lo que realmente necesita la población. Cuando las decisiones se toman con datos y con participación ciudadana, las políticas públicas tienen mayor impacto”, afirmó Tello Vargas.
Con esta estrategia, Hidalgo busca consolidar una forma distinta de diseñar y ejecutar políticas públicas: una gobernanza que combine visión de largo plazo, coordinación institucional y participación social como base para el desarrollo regional. En un entorno metropolitano cada vez más interconectado, la planeación se perfila así como una herramienta clave para convertir proyectos en resultados concretos.
