El miedo ya pegó en los mercados. Las Bolsas de Valores registran caídas superiores a 2.6% por el impacto de la guerra en Irán, mientras el precio del petróleo vuelve a dispararse por arriba de 100 dólares y enciende las alarmas entre inversionistas.
El detonante es claro: el temor a que el conflicto militar se prolongue durante meses y termine afectando la producción, venta o transporte de petróleo en Medio Oriente. Lo que más pega es el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde se transporta 20% del petróleo que consume el mundo.
Bolsas de Valores tiemblan
El resultado negativo fue inmediato. En México, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró una pérdida de –2.68% al arranque de operaciones de este lunes 9 de marzo, ante la incertidumbre global que afecta a los mercados financieros en el mundo.
Mientras que la Bolsa Institucional de Valores (FTSE BIVA) arrancó esta semana con desplome de –2.70 puntos, equivalente un recorte de 36.14 puntos durante la primera hora de actividades, que también es reflejo del nerviosismo financiero que domina a los mercados internacionales.
Bolsas de Estados Unidos tiemblan
En Nueva York, el golpe también es visible. Los principales índices muestran caídas de hasta más de 1%, presionados por la incertidumbre global que desató el conflicto y el temor a que se prolongue hasta medio año.
Durante la mañana, el índice bursátil del Dow Jones retrocedió –1.35%; en tanto que el tecnológico Nasdaq cayó 0.38%, el S&P 500 bajó –0.65% y el Nasdaq 100 mostró un recorte de 0.34%.
Petróleo, golpe más fuerte
Frente al escenario descrito, el precio internacional del petróleo volvió a escalar con fuerza y alcanzó hasta 103 dólares por barril, un nivel que vuelve a poner presión sobre los mercados financieros.
La lógica del mercado es simple: si el conflicto en Medio Oriente se alarga, el suministro de petróleo puede verse afectado. Y cuando el petróleo se encarece, el impacto se extiende rápidamente hacia la inflación, los costos de transporte y el precio de los energéticos.
Daño real de la guerra
La directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller Pagaza explicó que los mercados operan con incertidumbre y miedo de que la guerra en Irán dure hasta medio año.
Señaló que durante el fin de semana la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que las fuerzas armadas iraníes pueden continuar con sus operaciones actuales durante seis meses.
Esto envío la señal de que el impacto del conflicto armado podría ser prolongado y afectar severamente la infraestructura energética de Medio Oriente y el cruce de energéticos a través del Estrecho de Ormuz, señaló la especialista.
