Termina la jornada laboral, pero el celular no deja de vibrar. Un mensaje del trabajo. Luego un correo. Después otra notificación. Responder toma unos minutos, pero el descanso ya se rompió. Para millones de mexicanos el trabajo ya no termina cuando salen de la oficina.
El sitio de empleo Indeed señaló que el auge de la tecnología cambió las dinámicas laborales. Si bien las herramientas facilitan algunas tareas e incluso se habla de tomar la IA como un aliado, es una realidad que la sensación de estar “todo el tiempo” conectado genera estrés, ansiedad y malestar en los trabajadores.
Este fenómeno, que causa un fuerte impacto en la productividad y calidad de vida de miles de empleados en México, se simplifica en un concepto denominado “tecnoestrés”.
¿Qué es el tecnoestrés?
Es un padecimiento provocado por incapacidad de las personas para adaptarse o afrontar las nuevas tecnologías de manera saludable; es decir, a la dependencia excesiva de dispositivos (tecnoadicción), al miedo a que fallen (tecnoansiedad) y al agotamiento por su uso o exposición saturada (tecnofatiga).
De acuerdo con la firma Mitofsky, en México ocho de cada 10 personas cuentan con un teléfono celular y lo utilizan para enviar o recibir mensajes (94.7%). Además, lo usan en las redes sociales (91.1%). Estos datos son solo un guiño de la dependencia a la tecnología en la vida diaria.
¿Cómo afecta a la cultura del trabajo?
Indeed refirió que, si traslada el concepto tecnoestrés a la parte laboral, se traduce en la adopción de la IA para las actividades diarias e, incluso, si las innovaciones pueden reemplazar algunas profesiones. A pesar de esto la plataforma aseguró que menos del 1% de las habilidades pueden suplirse por completo.
“Esto llevó a los trabajadores y empresas a incorporar capacitaciones o talleres para utilizar la tecnología a favor y poco a poco cerrar la brecha de habilidades para mantener la competencia”.
¿Disponible 24/7?
El sitio indicó que –como parte del tecnoestrés– también está la sensación de estar disponible 24/7. Es algo que permea a lo largo del tiempo, ya que para muchas personas responder un correo, mensaje de texto o hacer una llamada fuera del horario laboral puede tomar un par de minutos.
Sin embargo, dicha situación se puede convertir en un hábito y una especie de obligación para dar una buena imagen de proactividad, cuyas afectaciones pueden ser devastadoras para millones de empleados en México.
“A lo anterior se le suma la saturación de tecnología día a día; por ejemplo, tener múltiples canales de comunicación, causa una saturación y hasta cierto punto dependencia a los dispositivos, ya que genera ansiedad por revisar el teléfono o la computadora constantemente”, concluyó
