La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló con un intercambio directo de amenazas entre líderes políticos, ya que el jefe del Consejo Superior de Seguridad de Irán, Ali Larijani, lanzó una advertencia dirigida al presidente estadounidense Donald Trump, a quien le dijo que tenga cuidado “de no ser eliminado”
Esto apenas un día después de que Trump amenazara con golpear “veinte veces más fuerte” a Irán si Teherán continúa perturbando el tránsito de petróleo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
“Irán no teme a sus amenazas vacías. Otros más poderosos que usted intentaron eliminar a la nación iraní y fracasaron. ¡Cuídese de no ser eliminado!”
— Larijani
El enfrentamiento verbal ocurre mientras la región entra en el undécimo día de guerra, tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes.
De hecho, pese a que Trump recientemente que la ofensiva militar contra Irán está “prácticamente terminada”, funcionarios estadounidenses advirtieron que la campaña militar podría intensificarse.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró que se prepara “el día más intenso de ataques” contra Irán desde el inicio del conflicto, lo cual podría concretarse durante las próximas horas.
Según explicó, Washington tiene listas más aeronaves, más bombardeos y una mayor cantidad de operaciones militares, con el objetivo de neutralizar las capacidades estratégicas del régimen iraní.
Hegseth aseguró que el objetivo final es evitar lo que Estados Unidos considera un escenario de “chantaje nuclear” por parte de Teherán.
Daños al petróleo mundial
Mientras tanto, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, rechazó las acusaciones de que su país haya cerrado el estrecho de Ormuz, aunque advirtió sobre las consecuencias económicas del conflicto.
En una entrevista con PBS NewsHour, el canciller iraní lanzó una advertencia directa sobre el impacto en los mercados energéticos.
“Si pueden tolerar un precio del petróleo superior a 200 dólares por barril, continúen con este juego”, dijo Araghchi, al insistir en que las acciones de Irán son una respuesta a lo que calificó como “agresión estadounidense e israelí”.
Cabe recordar que el estrecho de Ormuz es una arteria crítica del comercio energético global, al grado de que por esa vía marítima transita aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa en el mundo, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Del mismo modo, el conflicto ya comenzó a afectar el transporte marítimo internacional.
De acuerdo con datos del regulador marítimo de Naciones Unidas, el tránsito por el estrecho ha caído a su nivel más bajo desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Por ese motivo actualmentesolo dos buques con bandera iraní navegan en la zona, cerca de 400 petroleros esperan en los alrededores, además que unos dos mil buques comerciales, incluidos 178 petroleros, permanecen detenidos en el Golfo Pérsico desde el 5 de marzo.
Larijani también criticó a Francia por el envío de fragatas al Mar Rojo para reforzar la seguridad marítima y facilitar la reapertura de la ruta energética.
Bombardeos en Teherán
Mientras continúan las amenazas diplomáticas, Teherán vivió una de las noches más intensas de bombardeos desde el inicio del conflicto.
Ataques aéreos de Estados Unidos e Israel impactaron zonas densamente pobladas de la capital iraní, provocando cortes eléctricos y daños en infraestructuras estratégicas.
La Media Luna Roja iraní pidió a la población evitar salir de casa debido a la presencia de partículas tóxicas en el aire tras el ataque a varios depósitos de petróleo.
Las autoridades sanitarias reportaron síntomas como dolores de cabeza, irritación respiratoria y problemas de piel, mientras especialistas advierten que la contaminación podría provocar lluvia ácida.
Según cifras de la Media Luna Roja iraní, alrededor de mil 300 personas han muerto desde el inicio de los bombardeos en territorio iraní.
Y eso no es todo, el conflicto también se ha extendido por toda la región, Irán lanzó misiles contra Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí y Bahréin, mientras las defensas saudíes interceptaron drones cerca de instalaciones petroleras clave.
La petrolera estatal Saudi Aramco advirtió que una escalada prolongada podría tener “consecuencias catastróficas” para los mercados energéticos mundiales.
En paralelo, la OTAN desplegó sistemas antimisiles Patriot en Turquía, después de que un misil iraní ingresara brevemente en su espacio aéreo y fuera interceptado por fuerzas de la alianza.
