En la Ciudad de México se sancionará hasta con 4.5 años de prisión a personas adultas que, por negligencia, permitan que niñas, niños o adolescentes tengan acceso a armas de fuego y las ingresen a escuelas.
La propuesta surge ante el aumento de reportes de violencia escolar y el riesgo que representa la presencia de armas dentro de los planteles educativos, por lo que se busca cerrar un vacío legal, fortalecer la prevención y establecer protocolos de actuación ante estos casos.
“Estamos convencidos de que una escuela segura comienza en casa. Los centros educativos deben ser espacios seguros. Cuando un menor accede a un arma casi siempre hay una negligencia previa de una persona adulta. Antes de revisar qué traen en la mochila, nosotros queremos que la vigilancia empiece en casa”.
— Rebeca Peralta
Nuevo delito por negligencia en el resguardo de armas
La iniciativa plantea la creación de un nuevo delito para sancionar a quienes, teniendo bajo su resguardo un arma de fuego, permitan por descuido o negligencia que una persona menor de edad tenga acceso a ella.
Las sanciones contempladas van de seis meses a tres años de prisión, además de multas y la obligación de participar en programas de responsabilidad parental y prevención de la violencia.
“Lo que buscamos es que exista responsabilidad adulta cuando un arma termina en manos de un menor. No podemos normalizar que esto ocurra”.
— Rebeca Peralta
Hasta 4.5 años de cárcel si el arma llega a una escuela
La propuesta establece que si el menor introduce o porta el arma dentro de un plantel educativo, espacio público o lugar de acceso público, la pena podrá incrementarse hasta en una mitad, alcanzando hasta 4.5 años de prisión.
No obstante, la legisladora destacó que el proyecto también contempla medidas restaurativas, ya que cuando el hecho no derive en lesiones o pérdida de la vida, el juez podría sustituir la prisión por trabajo comunitario o programas de responsabilidad parental, además del aseguramiento del arma.
Protección para menores y protocolo de seguridad escolar
La iniciativa también plantea que cuando una niña, niño o adolescente sea detectado portando un arma dentro de una escuela, las autoridades actúen bajo un enfoque de protección integral, evitando su criminalización y priorizando la atención psicológica, social y familiar.
“Un menor que llega a una escuela con un arma también es una señal de alerta sobre lo que ocurre en su entorno familiar o social. La respuesta del Estado debe ser preventiva y de protección”.
— Rebeca Peralta
Asimismo, el proyecto propone que las autoridades educativas implementen un Protocolo de Seguridad Escolar ante la Portación de Armas, aplicable en planteles públicos y privados de la Ciudad de México.
Este protocolo incluiría la activación inmediata de medidas de seguridad, notificación a autoridades educativas y de seguridad, aviso a madres, padres o tutores, así como la intervención institucional para investigar el origen del arma.
“Debemos prevenir tragedias antes de que ocurran. Esta propuesta busca fortalecer la seguridad escolar, pero también promover una verdadera corresponsabilidad entre familias, autoridades educativas y autoridades de seguridad”, concluyó.
