Las autoridades de Estados Unidos confirmaron la captura de Samuel Ramirez Jr., un fugitivo incluido en la lista de los más buscados del Federal Bureau of Investigation (FBI), quien fue detenido en Sinaloa, México, tras casi tres años prófugo.
El director del FBI, Kash Patel, informó que el sospechoso ya fue trasladado a Estados Unidos, donde aterrizó en la ciudad de Seattle, estado de Washington, y quedó bajo custodia policial para enfrentar la justicia por su presunta participación en un doble homicidio ocurrido en 2023.
La detención se logró mediante la cooperación entre autoridades estadounidenses y mexicanas, entre ellas la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Instituto Nacional de Migración.
Acusado de un doble homicidio en Washington
De acuerdo con la ficha oficial del FBI, Ramirez Jr., ciudadano estadounidense nacido el 17 de abril de 1992 en California, es señalado por su presunta participación en el asesinato de dos mujeres el 21 de mayo de 2023 dentro del Stars Bar and Grill, en la ciudad de Federal Way, en el estado de Washington.
Durante el ataque armado también una tercera persona resultó herida. Tras el crimen, el sospechoso habría escapado inicialmente a Lake Havasu City, Arizona, y posteriormente fue trasladado a Tijuana, México, el 23 de mayo de 2023.
Un día después, el Tribunal Superior del Condado de King emitió una orden de arresto en su contra por asesinato en primer grado, asesinato en segundo grado e intento de asesinato en primer grado. Posteriormente, el 14 de noviembre de 2025, un tribunal federal del Distrito Occidental de Washington emitió otra orden por vuelo ilegal para evitar el enjuiciamiento.
Estuvo casi tres años prófugo
El FBI señaló que Ramirez Jr. tenía vínculos con varias ciudades de Estados Unidos y México, entre ellas Compton, Las Vegas, Jalisco y Sinaloa, lo que complicó su localización durante la investigación.
En la ficha de búsqueda también se advertía que el sospechoso debía ser considerado “armado y peligroso”, por lo que las autoridades ofrecían hasta un millón de dólares de recompensa por información que condujera a su captura.
Finalmente, tras el operativo en territorio mexicano, el fugitivo fue detenido y entregado a las autoridades estadounidenses, donde enfrentará los cargos relacionados con el tiroteo ocurrido en Washington.
