El estrecho de Ormuz detonó el miedo energético global, autoridades marítimas y medios internacionales reportaron nuevas explosiones y ataques contra buques comerciales en la zona, un golpe que reavivó el nerviosismo sobre el suministro mundial de crudo y obligó a gobiernos aliados a activar la mayor liberación coordinada de reservas petroleras de emergencia de la historia.
Aunque en las primeras horas circularon versiones sobre “tres barcos petroleros”, reportes posteriores indican que no todos eran tanqueros de crudo, los buques identificados hasta ahora son:
Mayuree Naree, un buque carguero de bandera tailandesa que presuntamente fue el caso más grave ya que sufrió un impacto, se incendió y la Marina de Omán rescató a 20 de sus 23 tripulantes.
Según el último reporte, tres tripulantes seguían desaparecidos o atrapados en la sala de máquinas, según la naviera y la Marina tailandesa citadas por Reuters y USNI.
De lo que se sabe hasta ahora destaca que el barco había salido de Khalifa, Emiratos Árabes Unidos, rumbo a Kandla, India.
Otro de los afectados fue e ONE Majesty, un buque portacontenedores de bandera japonesa el cual recibió daños menores y siguió navegando.
Está además el Star Gwyneth, un buque carguero de bandera de Islas Marshall que quedó fondeado con daños en el casco.
Pese a que los daños oficiales fueron menos graves que lo informado inicialmente, la situación encendió las alertas porque afectó el paso de embarcaciones a través de la ruta que transporta hasta 20% del crudo mundial.
¿Qué dice el reporte oficial?
El reporte oficial más concreto proviene del United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), que habló de “unknown projectiles” —proyectiles desconocidos— contra buques en la zona.
En uno de los avisos de este 11 de marzo, UKMTO indicó que un buque carguero fue alcanzado 50 millas náuticas al noroeste de Dubái, mientras que Associated Press añadió que, en la madrugada del jueves, un portacontenedores frente a Dubái fue impactado por un proyectil que desató un pequeño incendio, aunque la tripulación estaba a salvo.
En paralelo, la Organización Marítima Internacional (IMO) ya había advertido que la situación en Ormuz venía deteriorándose: el 6 de marzo su secretario general denunció como “inaceptables” las muertes de marinos en ataques previos y dijo que unos 20 mil tripulantes seguían atrapados en el Golfo Pérsico bajo riesgo elevado.
A pesar de la gravedad de la situación, oficialmente, no hay una atribución de la autoría de los ataques, UKMTO solo habla de proyectiles “desconocidos”.

Golpe a los mercados
En la apertura de los mercados energéticos de este jueves el Brent superó los 100 dólares por barril, con un alza adicional de 9% en el día y un acumulado de 38% desde que comenzó la guerra el 28 de febrero.
En paralelo, MarketWatch situó al Brent en 100.52 dólares y al WTI en 95.12 dólares en la sesión del jueves, reflejando que el nerviosismo por Ormuz seguía plenamente vivo, pese a medidas de emergencia que algunas naciones tomaron.
Uso de reservas
Tras los ataques, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) activó una liberación coordinada de 400 millones de barriles, la más grande de su historia.
Presuntamente la mayor aportación la realizó Estados Unidos, con unos 170 millones de barriles de reserva estratégica de petróleo, seguido de Japón con unos 80 millones, luego Corea del Sur con poco más de 22 millones y Reino Unido aportó al menos 13.5 millones de barriles, según informes que se difundieron la madrugada de este jueves.
La IEA dijo que los 32 países miembros respaldaron la acción, pero no todos confirmaron públicamente cuánto pondrá cada uno.
Por ahora el objetivo es evitar que en el mercado falten barriles por un bloqueo o por ataques en Ormuz, ya que inyectar petróleo desde reservas estratégicas ayuda a cubrir parte del hueco temporal, moderar el miedo y evitar saltos todavía más violentos en precios.
Pero los analistas también advierten que la medida no sustituye una reapertura segura de la ruta. The Wall Street Journal explicó estas liberaciones de crudo ayudan, pero no compensan del todo un shock de transporte si Ormuz sigue virtualmente paralizado.
