El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios cubanos han mantenido contactos con el Gobierno de Estados Unidos con el objetivo de explorar posibles soluciones al bloqueo económico que pesa sobre la isla.
El mandatario hizo el anuncio en un mensaje difundido en la televisión estatal antes de comparecer ante la nación, donde señaló que las conversaciones buscan abordar las diferencias entre ambos países mediante el diálogo.
“Estas conversaciones han tenido como objetivo encontrar soluciones mediante el diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, afirmó Díaz-Canel.
El pronunciamiento llega en medio de una profunda crisis económica en la isla, marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible y dificultades para garantizar el suministro de bienes básicos. La situación se ha agravado en las últimas semanas tras las medidas adoptadas por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que declaró la emergencia nacional respecto a Cuba y restringió el flujo de combustible hacia el país.
Según el Gobierno cubano, el mensaje de Díaz-Canel da continuidad a la postura expresada el pasado 5 de febrero, cuando el mandatario aseguró que la isla estaba dispuesta a mantener un diálogo con Washington.
“Hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos, sin prejuicios”, reiteró el presidente.
En paralelo a este anuncio, el Gobierno cubano informó sobre la liberación de 51 presos, una decisión en la que habría mediado el Vaticano. Las autoridades señalaron que se trata de personas que han cumplido una parte significativa de su condena y han mantenido buena conducta durante su reclusión.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos recordaron que en las cárceles cubanas permanecen más de mil detenidos considerados presos políticos, muchos de ellos arrestados tras las protestas del 11 de julio de 2021.
El colectivo Justicia 11J insistió en que cualquier eventual acercamiento entre La Habana y Washington debería incluir la liberación plena de las personas encarceladas por motivos políticos.
Las conversaciones entre ambos países evocan precedentes como el proceso de deshielo diplomático anunciado en 2014 por el entonces presidente cubano Raúl Castro y el mandatario estadounidense Barack Obama, cuando el restablecimiento de relaciones se acompañó de la liberación de decenas de presos y de una apertura limitada hacia el sector privado en la isla.
