El Gobierno de México y la farmacéutica Pfizer firmaron un acuerdo de cooperación técnica para transferir al país procesos de producción de vacunas de ARN mensajero (ARNm) contra Covid-19, con el objetivo de fortalecer la capacidad nacional de respuesta ante futuras pandemias y emergencias sanitarias.
El convenio contempla que parte de la producción se realice en la planta de la compañía ubicada en Toluca, Estado de México, con la meta de suministrar vacunas producidas localmente a partir de la temporada invernal 2027-2028.
El anuncio fue realizado por el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, junto con autoridades del sector salud y directivos de Pfizer México, en el marco del Plan México, estrategia gubernamental orientada a ampliar la resiliencia de las cadenas de suministro sanitario y consolidar la infraestructura farmacéutica nacional.

Tecnológica para fortalecer la producción nacional
El acuerdo establece la transferencia tecnológica de procesos relacionados con vacunas de ARN mensajero, una de las plataformas biotecnológicas más avanzadas utilizadas durante la pandemia de Covid-19.
La producción local se realizará en coordinación con Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (BIRMEX), organismo público encargado del desarrollo, adquisición y distribución de biológicos en el país.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, este proyecto busca incrementar la capacidad productiva nacional y reducir la dependencia de suministros internacionales, especialmente en escenarios de emergencia epidemiológica o interrupciones en las cadenas globales de suministro.
La firma del memorándum de entendimiento se concretó tras más de un año de mesas de trabajo, evaluaciones regulatorias y conversaciones técnicas entre el Gobierno federal y la farmacéutica.
Simplifica la logística de vacunación
El proyecto también incorporará la tecnología “mRNA never frozen”, una formulación desarrollada por Pfizer que permite almacenar y transportar vacunas sin necesidad de temperaturas ultrabajas.
Las primeras vacunas de ARN mensajero requerían almacenamiento entre -60 °C y -90 °C, lo que implicaba una cadena de frío compleja y costosa para su distribución.
La nueva formulación permite simplificar la logística de almacenamiento y transporte, lo que facilitaría el despliegue de campañas de vacunación en comunidades alejadas o con infraestructura limitada.
Además, la tecnología podría contribuir a reducir los costos operativos del sistema de salud durante procesos de inmunización masiva.

Preparación ante futuras pandemias
El director general de Pfizer en México, Juan Luis Morell, señaló que el acuerdo representa un nuevo paso en la cooperación científica entre el sector público y la industria farmacéutica.
Según el directivo, fortalecer los procesos productivos en la planta de Toluca permitirá robustecer la infraestructura farmacéutica nacional y posicionar a México como un actor relevante en investigación clínica y cadenas de suministro globales.
Desde el inicio de la emergencia sanitaria por Covid-19, las vacunas desarrolladas con esta tecnología se han aplicado en más de 74 millones de dosis en México, según datos citados durante el anuncio del acuerdo.

Vacunas y soberanía sanitaria
Para las autoridades sanitarias, la transferencia de tecnología representa un paso relevante hacia el fortalecimiento de la soberanía sanitaria del país, al permitir que México desarrolle mayor capacidad para producir vacunas y responder con mayor rapidez ante futuras emergencias epidemiológicas.
