Cuba volvió a enfrentar uno de los episodios más críticos de su crisis energética luego de que toda la isla quedara sin electricidad tras una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó que el apagón generalizado obligó a activar protocolos de emergencia para restablecer el servicio.
“Ocurrió una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional. Comienzan a implementarse los protocolos para el restablecimiento”, informó la compañía en redes sociales.
El apagón se produce después de varios días de cortes prolongados en diferentes regiones del país, que el domingo ya habían dejado a más de la mitad de la isla a oscuras durante las horas de mayor consumo, según datos de la propia UNE.
La situación afecta a más de 11 millones de habitantes e intensifica el deterioro del sistema energético cubano, debido a que los apagones prolongados ya son parte de la rutina para muchos cubanos.
En algunas zonas del país, los cortes de electricidad llegan a extenderse hasta 100 horas seguidas, según testimonios recogidos por medios internacionales.
Esto tiene consecuencias directas en aspectos básicos de la vida diaria, como en la conservación de alimentos, debido a la falta de refrigeración; el funcionamiento de hospitales y ambulancias, limitados por la escasez de combustible; en el transporte público, afectado por el racionamiento energético, así como en las comunicaciones y acceso a internet, interrumpidos durante los apagones.
El apagón nacional de este lunes es uno de los más severos de los últimos años, mientras las presiones para el gobierno cubano aumentan.
De hecho, este fin de semana el expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador reapareció en redes para convocar una colecta para ayudar al pueblo cubano.
El mandatario se encuentra oficialmente retirado de la vida publica, pero ante la situación en la isla lanzó un mensaje para llamar a la solidaridad y criticó las medidas que aquejan a la isla.

Impacto en el turismo
La crisis eléctrica también golpea a uno de los sectores más importantes de la economía cubana: el turismo, del cual depende en gran medida la isla para obtener divisas.
Sin embargo, la inestabilidad energética comienza a afectar la experiencia de quienes viajan a sus destinos.
Videos difundidos en redes sociales muestran escenas poco habituales para un destino turístico, como el caso de los pasajeros recogiendo su equipaje en aeropuertos iluminados únicamente con la luz de sus teléfonos debido a la falta de electricidad.
Además, algunas aerolíneas internacionales han cancelado o reducido vuelos hacia la isla en medio de la crisis energética.
Combustible escaso y caro
Uno de los factores que agravan la situación es la escasez de combustible, Cuba depende en gran medida del petróleo para generar electricidad.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que el país no había recibido cargamentos de petróleo en más de tres meses, lo que ha obligado a operar con una combinación limitada de energía solar, gas natural y centrales termoeléctricas.
Según reportes de CNN, el precio del combustible en el mercado informal ha aumentado de manera drástica, llegando a costar hasta 300 dólares llenar el tanque de un automóvil.

Tensiones políticas
Las autoridades cubanas atribuyen la crisis energética a las sanciones económicas de Estados Unidos, que afectan el suministro de petróleo hacia la isla.
Sin embargo, analistas y críticos del gobierno también señalan la falta de inversión y el deterioro de la infraestructura eléctrica como factores clave del colapso del sistema.
Mientras tanto, el país atraviesa una situación económica compleja que se refleja en la escasez de alimentos, inflación y protestas sociales en varias regiones.
