La amenaza de guerra se expande, la tensión entre Ecuador y Colombia encendió las alarmas en la región tras una grave acusación del presidente colombiano Gustavo Petro, quien aseguró que su país estaría siendo bombardeado desde territorio ecuatoriano.
El conflicto escaló cuando Petro denunció que una bomba habría sido lanzada desde un avión en la zona fronteriza con Ecuador, sugiriendo que el ataque no provenía de grupos armados ilegales.
“Están bombardeándonos desde Ecuador… no queremos ir a una guerra”, afirmó el mandatario colombiano.
Sin embargo, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa respondió de inmediato y negó categóricamente las acusaciones: “sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”.
Con esta declaración Ecuador sí confirmó operaciones militares, pero aclaró que se trata de bombardeos contra grupos armados colombianos que operan dentro de su propio territorio, en el marco de su ofensiva contra el narcotráfico.
No obstante, la disputa no surge de la nada, ambos países comparten una frontera de más de 600 kilómetros, una de las más complejas de América Latina.
Solo que en esa zona operan guerrillas colombianas, disidencias de las FARC, redes de narcotráfico, además de minería ilegal y contrabando.
Gobiernos y organismos internacionales advierten que esta región funciona como un corredor estratégico del crimen organizado, lo que explica la constante presencia militar de ambos países.
Antecedentes de la crisis
La actual tensión tiene dos raíces principales:
- Guerra comercial
Desde enero de 2026, Ecuador y Colombia mantienen una disputa arancelaria. Ecuador impuso aranceles de hasta 50% a productos colombianos, alegando falta de control del narcotráfico y en respuesta Colombia aplicó medidas recíprocas.
Esto ha afectado a miles de empresas y empleos en ambos países, según gremios empresariales.
- Seguridad fronteriza
Ecuador acusa a Colombia de permitir la expansión de grupos criminales hacia su territorio, mientras que Colombia afirma haber desplegado más de 11 mil militares en la frontera para contener la violencia.
¿Qué pasó con los bombardeos?
Hasta ahora, la acusación de Petro no ha sido respaldada con evidencia, pero el mandatario colombiano difundió un supuesto video grabado desde Ecuador, acusó el hallazgo de un artefacto explosivo y mencionó la existencia de “27 cuerpos calcinados”.
Sin embargo, hasta el momento no ha presentado pruebas concluyentes.
Ecuador insiste en que no ha realizado operaciones fuera de su territorio, una versión respaldada por su canciller Gabriela Sommerfeld.
¿Existe riesgo real de guerra?
A pesar del tono elevado, analistas consideran que el riesgo de un conflicto armado entre ambos países es bajo en este momento.
Esto porque ambos gobiernos rechazan la guerra, Petro ha declarado “No queremos ir a una guerra”, mientras que las declaraciones de Noboa también señalan que “nadie quiere una guerra”, aunque mantendrá su ofensiva contra el crimen.
No obstante, el verdadero problema no es un enfrentamiento entre Estados, sino la presencia de grupos criminales transnacionales en la frontera.
De momento, la Iglesia católica y organizaciones regionales piden a ambos países priorizar el diálogo, advirtiendo sobre la expansión de economías ilícitas como el narcotráfico.
