Estados Unidos, México y Canadá comienzan nuevas negociaciones sobre su futuro comercial, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo cual es clave para definir la estrategia regional ante el gigante asiático que no para de crecer: China.
Este acuerdo comercial regula el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre las tres economías y sostiene uno de los sistemas económicos más integrados del planeta, con cadenas industriales que cruzan las fronteras miles de veces cada día.
Según datos citados por organismos comerciales estadounidenses, el comercio entre los tres países supera los 1.6 billones de dólares al año, mientras que diariamente mercancías por más de cuatro mil millones de dólares cruzan las fronteras norteamericanas.
Pero el impacto del tratado no se limita al comercio, el T-MEC se ha convertido en una pieza estratégica para competir con China y otras potencias económicas globales.
¿Qué es el T-MEC?
El T-MEC (USMCA, por sus siglas en inglés) es el tratado comercial firmado por Estados Unidos, México y Canadá que entró en vigor el 1 de julio de 2020, reemplazando al histórico Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994.
El acuerdo busca facilitar el comercio entre los tres países mediante la eliminación de la mayoría de aranceles; reglas comunes para industria, agricultura y servicios; estándares laborales y ambientales, además de nuevas normas para comercio digital y tecnología.
Según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el tratado fue diseñado para crear “un comercio más equilibrado que apoye empleos y crecimiento económico en América del Norte”.
Además, el acuerdo establece reglas industriales específicas; por ejemplo, para que un automóvil se beneficie de comercio libre de aranceles al menos el 75% de sus componentes debe producirse en América del Norte.
¿Por qué el T-MEC es clave?
Más allá del comercio, el T-MEC ha consolidado una integración productiva regional que une a las tres economías, sobre todo porque en industrias como la automotriz, un producto puede cruzar la frontera varias veces durante su proceso de fabricación, con piezas producidas en distintos países antes de convertirse en un producto final.
Los beneficios más importantes del tratado incluyen:
- Cadenas de suministro regionales. El acuerdo permite que industrias como la automotriz, electrónica o alimentaria operen como un solo sistema productivo norteamericano.
- Competencia global. Gobiernos y centros de investigación consideran el bloque norteamericano una plataforma clave para competir con China y la Unión Europea.
- Empleo e inversión. La integración industrial ha impulsado inversiones manufactureras y generación de empleo, especialmente en sectores exportadores.
- Seguridad alimentaria. México y Canadá son los principales socios agrícolas de Estados Unidos, creando una red que garantiza suministro de alimentos durante todo el año.
- Innovación y economía digital. El tratado incluye reglas para el comercio electrónico y servicios digitales, sectores que no existían cuando se firmó el TLCAN.
Magnitud del comercio
El peso del comercio regional es enorme, datos recientes muestran que México y Canadá absorben cerca de un tercio de todas las exportaciones de bienes de Estados Unidos.
Además, el comercio bilateral entre Estados Unidos y México superó los 873 mil millones de dólares en 2025, mientras que el comercio entre Estados Unidos y Canadá alcanzó aproximadamente 719 mil millones de dólares en el mismo periodo.
En conjunto, estos flujos explican el comercio anual de más de 1.6 billones de dólares entre los socios del T-MEC.
Peso de China en el comercio
La relación comercial de Estados Unidos con sus socios norteamericanos también ha cambiado el equilibrio global del comercio.
Hace apenas cinco años, China competía directamente con México y Canadá como el principal socio comercial de Estados Unidos.
Sin embargo, el panorama cambió, y en 2025, el comercio entre Estados Unidos y China fue de aproximadamente 419 mil millones de dólares, muy por debajo del intercambio con México o Canadá.
Bajo las reglas de presidente Trump, México y Canadá juntos representan más de una cuarta parte del comercio estadounidense, mientras China se ubica alrededor del 7.5%.
México incluso superó a China como principal socio comercial de Estados Unidos en 2023, impulsado por el traslado de fábricas hacia América del Norte y el fenómeno del nearshoring.
Este cambio refleja la tendencia global de que las empresas que antes producían en Asia ahora trasladan parte de su manufactura a México o Estados Unidos para acercarse al mercado norteamericano.
