Un jurado federal en Estados Unidos imputó a cinco ciudadanos mexicanos por su presunta participación en una red dedicada a la fabricación y distribución de metanfetamina en California.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, la operación habría estado activa en zonas rurales del condado de Calaveras y fue desmantelada tras un operativo coordinado entre agencias federales y locales. En el despliegue, las autoridades aseguraron grandes cantidades de droga y armas de fuego.
Desmantelan red con más de 3 mil libras de droga
Según el comunicado oficial, los acusados —identificados como Luis Reyna Carrillo, Mariana Vanessa Mendoza Camacho, Juan Jesús Manríquez Díaz, Álvaro Rosales y Manuel Juan Madrid Pérez— enfrentan cargos por conspiración para fabricar y distribuir metanfetamina, además de delitos relacionados con posesión de armas.
La fiscal general Pamela Bondi señaló que los implicados “presuntamente operaban un laboratorio secreto en suelo estadounidense produciendo miles de libras de drogas mortales para envenenar a nuestras comunidades”. Añadió que “esta operación clandestina e ilegal ha sido desmantelada”.
La investigación comenzó en octubre de 2025, cuando autoridades detectaron una posible organización criminal en una zona remota de Calaveras. El 27 de febrero de 2026 se ejecutaron órdenes de cateo en tres ubicaciones en Valley Springs, Turlock y Modesto.
Durante los operativos, se localizó un laboratorio clandestino y se aseguraron aproximadamente 1,430 libras de metanfetamina, además de 1,270 libras en proceso de elaboración. En inmuebles adicionales, se decomisaron otras 300 libras de droga lista para distribución, así como 12 armas de fuego, municiones, marihuana procesada y más de 1,900 plantas.
Las autoridades indicaron que algunos de los acusados habían sido previamente deportados o tenían antecedentes penales, lo que agrava los cargos por posesión ilegal de armas. De ser encontrados culpables, los imputados podrían enfrentar una pena mínima de 10 años de prisión y hasta cadena perpetua.
