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Trump eliminó los penny pero su rostro estará en una moneda de oro conmemorativa

Aunque ningún presidente vivo puede aparecer en las monedas, Trump verá su rostro inmortalizado en una pieza especial de oro

Moneda conmemorativa.
Moneda conmemorativa. Pese a que en Estados Unidos el dinero no tiene rostros de mandatarios vivos, la moneda conmemorativa de oro por el 250 aniversario de la Independencia mostrará a Trump en traje y corbata, inclinado sobre un escritorio y con gesto severo. (AP/especial)

La Casa de la Moneda de Estados Unidos (U.S. Mint), una oficina del Departamento del Tesoro y el único fabricante de moneda de curso legal del país que en 2026 dejó de fabricar pennies, se encargará de acuñar una moneda conmemorativa de oro con el rostro de Donald Trump aprobada por una comisión federal integrada por designados del propio presidente.

Y así, luego de que el gobierno mostró desdén por las monedas de baja denominación, al considerar que ya no eran necesarias para el comercio, ahora lanzará una pieza de colección centrada en la imagen del mandatario.

Para muchos críticos, no se trata solo de numismática, sino de un símbolo de poder y de una ruptura con una vieja tradición democrática estadounidense.

¡Adiós, vaquero!

Según la U.S. Mint, las monedas circulantes más comunes actualmente en Estados Unidos son el nickel, el dime y el quarter.


Aun así, el penny seguía teniendo un peso enorme en volumen, en 2024 representó 57% de toda la producción de monedas circulantes y la Casa de la Moneda fabricó y envió alrededor de tres mil 200 millones de piezas.

El problema era su costo, producir cada penny llegó a costar 3.69 centavos, muy por encima de su valor facial de un centavo.

Por eso el Tesoro decidió suspender su fabricación, e incluso argumentó que, con más pagos no en efectivo y un poder de compra muy bajo, seguir produciendo el penny ya no era “fiscalmente responsable” ni necesario para el comercio.

El gobierno calcula un ahorro inmediato de 56 millones de dólares al año y aclara que, aunque ya no se fabrican nuevos pennies para circulación, los que existen seguirán siendo de curso legal y la Reserva Federal continuará recirculándolos.

Esto implica que Trump ayudó a sacar de la circulación futura a la moneda más modesta del sistema monetario estadounidense, y en contraste, empuja una pieza premium que gira en torno a su figura.

La U.S. Mint indicó que el secretario del Tesoro suspendió la producción del one-cent coin al concluir que ya no era necesaria para cubrir las necesidades del país, mientras que el Tesoro afirmó que esa decisión se tomó con Scott Bessent trabajando de cerca con el presidente Trump.

Ahora la paradoja es que la administración trató al penny como un gasto absurdo, pero abre paso a una moneda de colección cuyo valor real no estará en lo que compra, sino en lo que representa: la imagen del presidente vivo convertida en objeto conmemorativo.

Cambio de reglas

La nueva pieza no sería una moneda circulante común, sino una conmemorativa de oro de 24 quilates, lo que le permite al Tesoro explorar una ruta distinta a la de las monedas ordinarias.

Pero aun así, la propuesta toca una fibra muy sensible: la vieja idea de que el dinero del país no debe exhibir a un gobernante en funciones como si fuera un soberano.

Según reportes extraoficiales, algunos miembros del proceso de revisión consideraron que poner a un presidente en funciones en una moneda estadounidense socava normas democráticas y se acerca más a prácticas monárquicas o autoritarias.

Donald Scarinci, integrante del Comité Asesor de Monedas Ciudadanas, recordó que “solo las naciones gobernadas por reyes o dictadores muestran la imagen del soberano en sus monedas”, informó la agencia AFP.

De hecho, la legislación de 2020 para el rediseño numismático del Semiquincentennial impuso límites explícitos a retratos de personas, especialmente en ciertas caras de las monedas de 2026, y la ley de los Presidential $1 Coins establece que esos dólares no pueden llevar la imagen de un presidente vivo.

Aun así, la administración buscó ampararse en otras facultades del Tesoro para avanzar con una pieza conmemorativa especial.

¿Cómo será la moneda de Trump?

De acuerdo con la información ya difundida sobre el proyecto, la moneda mostrará a Trump en traje y corbata, inclinado sobre un escritorio y con gesto severo, junto con inscripciones como “LIBERTY”, “IN GOD WE TRUST” y las fechas 1776-2026.

El reverso incluiría un águila calva y las leyendas clásicas de la iconografía estadounidense.

The Washington Post y The Wall Street Journal revelaron que el proyecto fue aprobado por una comisión federal de arte integrada por personas nombradas por Trump, y que la pieza forma parte de los preparativos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

Todavía falta que el proceso administrativo concluya por completo, pero es muy probable que se concrete.

Hasta el momento no se ha dado a conocer el precio que tendrá la moneda, pero por los materiales y el hecho histórico que representa, se espera que alcance varios miles de dólares.

Su tamaño y denominación tampoco se han decidido aún, algunos comisionados mencionaron el gusto de Trump por las cosas grandes mientras abogaban para que la moneda sea del mayor tamaño que se tiene.

La Casa de Moneda analiza un tamaño para la moneda de Trump que sea mayor que su moneda de oro de una onza (28 gramos), la cual tiene aproximadamente 3.3 centímetros (1.3 pulgadas) de diámetro.

La moneda conmemorativa más grande mide 7.6 centímetros (3 pulgadas), y es probable que esta de Trump esté en ese rango.

Actualmente, el precio de una onza de oro ronda entre cuatro mil 600 a cuatro mil 900 dólares, a lo que se sumará la producción de la pieza, estuche y valor histórico.

Respecto a la fecha de lanzamiento, dado que será para conmemorar el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, se prevé que a finales de junio ya se encuentre lista para que en las festividades del 4 de julio engalane la celebración.

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