Enfermarse en la Ciudad de México puede convertirse en una tragedia económica para miles de familias. Una cirugía, hospitalización o tratamiento especializado puede alcanzar costos de cientos de miles de pesos, una cifra inalcanzable para gran parte de la población.
El problema se agrava con la edad. Mientras en etapas jóvenes los seguros médicos son accesibles, al llegar a la vejez las condiciones cambian drásticamente: aumentan las primas, se excluyen enfermedades y muchas pólizas se vuelven prácticamente impagables. En otras palabras, el sistema termina castigando a quienes más necesitan protección.
Ante este panorama, la diputada Paula Pérez, del Partido Verde, presentó una iniciativa en el Congreso capitalino para reformar la Ley de Derechos de las Personas Mayores en la capital.
La propuesta plantea incorporar un nuevo artículo que garantice el acceso a seguros de gastos médicos para personas adultas mayores, con el objetivo de regular los incrementos en las primas y promover esquemas de aseguramiento más accesibles.
El planteamiento busca evitar que una enfermedad se convierta en una carga financiera devastadora que obligue a las familias a perder el patrimonio construido durante toda una vida.
Actualmente, México atraviesa un acelerado proceso de envejecimiento poblacional. Cada año crece el número de personas adultas mayores, y con ello la urgencia de garantizar acceso real a servicios de salud dignos y sostenibles.
Durante la presentación, se subrayó que las personas mayores no representan una carga social, sino un pilar fundamental que ha contribuido al desarrollo de la ciudad. Por ello, se insistió en la necesidad de brindarles seguridad y protección en materia de salud.
La iniciativa abre la puerta a corregir una problemática histórica: la exclusión de adultos mayores del sistema de seguros médicos. De aprobarse, podría generar condiciones más equitativas y ampliar el acceso a coberturas que hoy son inaccesibles para este sector.
Porque, como advierte la propuesta, nadie debería verse obligado a elegir entre atender su salud o perder el patrimonio de toda su vida.
