Luego del incendio registrado en la Refinería Olmeca de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, que dejó un saldo de cinco personas fallecidas, autoridades confirmaron la presencia de una mancha de hidrocarburo en el Río Seco, lo que ha encendido alertas por un posible desastre ecológico en la región.
Mientras instancias federales aseguran que la operación de la planta continúa “sin afectaciones”, comunidades locales reportan impactos visibles en el entorno y en sus actividades económicas.
Derrame impacta ecosistema en Tabasco
De acuerdo con reportes en la zona, la mancha de crudo se habría desplazado desde las inmediaciones de la refinería hacia Río Seco, en Puerto Ceiba. Aunque embarcaciones trabajan en la colocación de barreras para contener el derrame, habitantes señalan que el daño ambiental ya es evidente, con presencia de agua contaminada y fauna afectada.
Pescadores de la región denunciaron que la prohibición de navegación, implementada por el gobierno estatal como medida preventiva, los ha dejado sin posibilidad de trabajar. “Ya no podemos salir, no hay ingresos”, señalaron, mientras circulan reportes de peces muertos y afectaciones directas al ecosistema.
En contraste, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó en su comunicado oficial que “la operación de la Refinería Olmeca continúa de manera normal y sin afectaciones ni daños en su infraestructura”, y que el incendio pasado “no impactó las instalaciones”. Asimismo, indicó que colabora con autoridades para esclarecer los hechos.
Por su parte, autoridades ambientales emitieron restricciones adicionales en playas de municipios como Paraíso, Centla y Cárdenas, de cara al periodo vacacional de Semana Santa, con el objetivo de “preservar los ecosistemas costeros” y evitar mayores riesgos.
Aunque la versión oficial insiste en que la situación está bajo control, en campo persisten las evidencias de contaminación y afectaciones económicas, lo que ha generado preocupación entre especialistas y pobladores sobre las consecuencias a mediano y largo plazo en la región.
