El mensaje es frontal: no cambien las reglas electorales. En un momento crítico, abrir una reforma electoral solo mete incertidumbre, cuando –en este momento– lo que necesitan es estabilidad para trabajar, invertir y sostener la economía.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) envió comunicaciones formales a todos los senadores del país, para pedir que frenen cualquier modificación al sistema electoral.
“Reiteramos nuestra postura: la mejor reforma electoral es que no haya una reforma electoral en este momento. El país necesita fortalecer su Estado de Derecho, garantizar condiciones de seguridad, asegurar energía suficiente y consolidar un entorno de certeza jurídica que permita a las empresas planear, invertir y generar empleo”, señaló.
No abran debates que polarizan
A través de las cartas enviadas a lossenadores, el presidente nacional de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez señaló que “México requiere estabilidad política y certidumbre jurídica y no abrir debates que, lejos de fortalecer la democracia, generan polarización e incertidumbre”.
Ante el debate sobre la reforma electoral y la posibilidad del denominado Plan B, la confederación destacó que –de manera simultánea– las presidencias de sus Centros Empresariales en todo el país replicaron este ejercicio y dirigieron cartas a las y los legisladores que representan a cada estado
Reveló que dichas cartas establecen con claridad que “México atraviesa un momento crítico que exige certeza, no cambios en las reglas del juego democrático”, y que alterar el marco institucional en este contexto genera efectos negativos inmediatos.
¿Qué dicen las cartas de Coparmex?
La confederación patronal señaló que las “comunicaciones enviadas” a los senadores del país “enfatizan” tres elementos centrales:
- Primero. La estabilidad política es condición indispensable para la confianza económica, por lo que alterar las instituciones electorales –en este momento– genera señales de incertidumbre que impactan directamente en la llegada de capital.
- Segundo. Una reforma de esta magnitud requiere consensos amplios y un proceso de diálogo nacional que hoy no se observa. “Reformas de este calado no pueden ser impuestas porque debilitan la legitimidad institucional”.
- Tercero. Existen prioridades urgentes como seguridad, salud y crecimiento económico, que demandan atención inmediata y soluciones efectivas. Debilitar al árbitro electoral no contribuye a resolver los problemas que afectan a las familias mexicanas, sino que desvía la atención de os retos verdaderamente apremiantes.
