Un total de 493 inversionistas denunciaron a la empresa RD Impulsora de Negocios por presuntos actos de fraude, luego de que la financiera dejó de pagar intereses desde diciembre, según testimonios de los afectados.
De acuerdo con las personas afectadas, la empresa argumentó en días recientes que se encontraba en un proceso de reestructuración; sin embargo, actualmente señalan que el personal estaría vaciando las oficinas, lo que ha generado preocupación por una posible fuga de los responsables.
Afectados se manifiestan y piden intervención de autoridades
Ante esta situación, los inversionistas se manifestaron en las instalaciones ubicadas en Privada de Cuauhtémoc número 3, entre las calles Magdalena y San Jerónimo, para solicitar apoyo de las autoridades y evitar que los presuntos responsables abandonen el lugar.
Los denunciantes señalaron que buscan garantizar la recuperación de su dinero, así como el inicio de investigaciones que permitan esclarecer los hechos.

Señalan a presuntos responsables
De acuerdo con los testimonios, los socios identificados como Diego Alfonso García Infante y Ricardo Alberto Flores Miranda estarían relacionados con la operación de la empresa y presuntamente intentan deslindarse de las obligaciones financieras.
Hasta el momento, no se ha informado de manera oficial sobre la existencia de denuncias formales ante la Fiscalía ni sobre la situación jurídica de los señalados.
Incertidumbre legal y financiera
Especialistas advierten que, en este tipo de casos, es fundamental que los afectados presenten denuncias formales para que las autoridades puedan iniciar investigaciones por posibles delitos financieros.
Asimismo, la autoridad deberá determinar si existió un esquema irregular de captación de recursos o incumplimiento contractual, lo que definiría las responsabilidades legales de los involucrados.

Caso en desarrollo
El caso se mantiene en desarrollo y dependerá de la actuación de las autoridades para determinar si existen elementos suficientes que acrediten la comisión de delitos.
Mientras tanto, los afectados continúan en espera de respuestas y de una posible recuperación de los recursos invertidos, en medio de la incertidumbre sobre el futuro de la empresa.
