La posibilidad de una pausa en la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos quedó en entredicho menos de 12 horas después del anuncio del presidente Donald Trump de supuestas negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, debido a que se registró el lanzamiento de misiles por parte de Irán contra territorio israelí.
De acuerdo con reportes de una fuente israelí, se detectaron lanzamientos de misiles hacia el sur, Jerusalén y el centro de Israel, además de nuevos disparos que activaron alertas en el norte del país.
En uno de los ataques, registrado tras más de 10 horas sin actividad, un misil impactó en el sur sin dejar, hasta el momento, heridos ni daños relevantes.
Los nuevos lanzamientos se producen pocas horas de que Trump aseguró que Estados Unidos estaba cerca de alcanzar un acuerdo con Irán, e incluso afirmó que Teherán “quiere mucho un acuerdo”.
El mandatario estadounidense señaló que ya existen contactos con autoridades iraníes y que hay una “muy buena posibilidad” de cerrar un acuerdo en los próximos días, por lo que extendió el plazo de 48 horas —anunciado el sábado— para evitar nuevas acciones militares.
Sin embargo, desde Irán rechazan públicamente esa versión, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que “no se han celebrado negociaciones con Estados Unidos”, acusando a Washington de difundir información para influir en los mercados.
Netanyahu mantiene ofensiva
En este contexto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dejó claro que su país no detendrá las operaciones militares, incluso si avanzan conversaciones diplomáticas.
“Seguimos atacando tanto en Irán como en Líbano… salvaguardaremos nuestros intereses vitales bajo cualquier circunstancia”, afirmó tras una conversación con Trump.
El mandatario israelí también sostuvo que su gobierno continúa golpeando infraestructura militar y nuclear, además de operaciones contra Hezbolá en Líbano, lo que confirma que el conflicto se mantiene en varios frentes simultáneos.
Saldo de la guerra
La reanudación de ataques ocurre tras semanas de escalada que han dejado un saldo humano considerable, en el que destaca:
- Más de mil 500 personas han muerto en Irán
- Más de mil en Líbano
- Al menos 15 en Israel
- Y víctimas también entre fuerzas estadounidenses y civiles en la región
Además, el conflicto tiene considerables efectos en los mercados globales, principalmente en lo que se refiere al precio del petróleo debido al cierre de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, que es clave para el comercio energético mundial.
Así, mientras Trump insiste en que el acuerdo está cerca, Irán mantiene su postura pública de resistencia y continúa sus ataques, lo que pone en duda cualquier tregua inmediata.
Por ahora, la guerra sigue activa… y la diplomacia aún no logra frenar los misiles.
