El peso mexicano arrancó la sesión con una cotización cercana a los 17,77 pesos por dólar, mostrando estabilidad respecto al cierre previo. Este comportamiento ocurre en un contexto donde los fundamentales internos han comenzado a ofrecer señales más sólidas de lo anticipado, lo que otorga soporte a la moneda frente a factores externos.
Demanda interna sorprende al alza
Uno de los elementos más relevantes de la jornada es el desempeño de la demanda agregada, que durante el cuarto trimestre del año mostró una expansión anual de 4,50%, muy por encima del 1,10% registrado previamente. A nivel trimestral, el indicador también destacó al ubicarse en 2,40%, reflejando una aceleración significativa.
Este dinamismo sugiere una recuperación más firme en el consumo y la inversión, factores clave para el crecimiento económico. En la misma línea, el gasto privado anual avanzó a 4,00%, consolidando la fortaleza del mercado interno.
Aunque la actividad económica mensual de enero presentó una ligera contracción de -0,40%, los datos estructurales compensan este retroceso y refuerzan la percepción de resiliencia económica, lo que contribuye a mantener la estabilidad del tipo de cambio.
Geopolítica y datos de EE.UU. marcan el ritmo
En el entorno internacional, los mercados reaccionan con cautela tras un alivio temporal en las tensiones entre Estados Unidos e Irán. La decisión de posponer acciones militares por cinco días abre una ventana para el diálogo; sin embargo, la postura rígida de Teherán mantiene la incertidumbre.
Este escenario genera un balance delicado entre apetito y aversión al riesgo. Cualquier deterioro en la situación podría fortalecer al dólar como activo refugio y presionar al tipo de cambio.
Adicionalmente, los inversionistas centran su atención en los datos de PMI manufacturero y de servicios en Estados Unidos. Las previsiones apuntan a niveles cercanos a 51,0 y 51,7, respectivamente. Lecturas por encima de lo esperado podrían impulsar al dólar, mientras que cifras débiles favorecerían al peso.
Señales mixtas en el frente local
A nivel doméstico, el panorama combina elementos positivos y riesgos potenciales. Por un lado, se percibe optimismo en torno a las conversaciones preliminares del T-MEC 2026, lo que reduce temores de tensiones comerciales significativas.
Por otro, la propuesta de la Ley de Fomento a la Inversión ha generado debate. Aunque busca movilizar hasta 5,6 billones de pesos en infraestructura mediante esquemas mixtos, existen preocupaciones sobre posibles implicaciones para las finanzas públicas.
En materia de pensiones, se ha aclarado que los ajustes se enfocan en limitar beneficios elevados para exfuncionarios, mientras que la mayoría de los trabajadores mantendrá mejoras y apoyos, lo que reduce el riesgo de impacto social negativo.
Perspectiva para el tipo de cambio
Para el resto de la jornada, se anticipa que el tipo de cambio oscile entre 17,68 y 17,90 pesos por dólar. Un escenario de datos sólidos en Estados Unidos podría llevar la cotización hacia niveles cercanos a 17,85.
No obstante, la fortaleza de la demanda interna y los esfuerzos por fortalecer la producción energética nacional actúan como factores de contención.
La evolución del conflicto en Medio Oriente será determinante. Una ruptura en la tregua podría detonar episodios de aversión al riesgo y presionar al peso hacia niveles superiores a los 18,00 pesos por dólar.
