El peso mexicano inició la jornada alrededor de los 17.74 pesos por dólar, prácticamente sin cambios respecto al cierre previo, en un entorno marcado por la cautela de los mercados ante datos económicos contrastantes.
Por un lado, la inflación quincenal de marzo sorprendió al alza al ubicarse en 0.62%, por encima del 0.35% esperado, lo que genera preocupación sobre presiones persistentes en los precios.
Inflación presiona al Banco de México
El repunte inflacionario podría limitar la capacidad del Banco de México para realizar futuros recortes en las tasas de interés, un factor clave para el comportamiento del tipo de cambio.
Sin embargo, la inflación subyacente mostró un ligero alivio al colocarse en 0.22%, por debajo del 0.23% previsto, lo que modera parcialmente el nerviosismo del mercado.
Este contraste refleja una dicotomía económica, donde algunos indicadores apuntan a estabilidad mientras otros evidencian presiones estructurales.
Actividad económica en alerta
El dato más preocupante proviene de la actividad económica, que registró en enero una caída mensual de -0.9%, su peor inicio de año desde la crisis de 2009 y por debajo del -0.40% esperado.
Este resultado confirma un enfriamiento significativo de la economía mexicana, lo que podría traducirse en presiones devaluatorias si los inversionistas perciben un deterioro más profundo.
Respiro desde el escenario internacional
En el frente global, el tipo de cambio encuentra cierto alivio gracias a la distensión en las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La posibilidad de un alto el fuego de un mes y el inicio de conversaciones diplomáticas ha debilitado al índice dólar (DXY) y al precio del petróleo, factores que suelen beneficiar a monedas emergentes como el peso.
No obstante, los mercados se mantienen atentos a los datos de inventarios de petróleo en Estados Unidos, que podrían influir en la dirección del mercado energético y financiero.
Factores de soporte para el peso
A pesar del panorama desafiante, existen elementos que respaldan al peso mexicano en el mediano plazo.
Entre ellos destaca la inversión de 455 millones de dólares anunciada por Nestlé, así como el récord histórico en activos de fondos de inversión, que superaron los 5 billones de pesos.
Asimismo, el optimismo en torno a la renovación del T-MEC y los esfuerzos del gobierno federal para reducir aranceles con Estados Unidos contribuyen a mejorar la percepción sobre la economía nacional.
En el sector energético, se evalúan alianzas estratégicas y medidas para estabilizar los precios de combustibles, lo que podría impactar positivamente en los costos de producción.
Perspectivas para el tipo de cambio
Para las próximas sesiones, se espera que el tipo de cambio se mantenga en un rango de entre 17.65 y 17.85 pesos por dólar.
El techo de la moneda estará condicionado por la debilidad en los datos de crecimiento, mientras que el soporte dependerá de la evolución del entorno internacional.
Si se concreta la desescalada geopolítica, el peso podría fortalecerse hacia niveles cercanos a los 17.60. Sin embargo, un deterioro en las condiciones externas o una lectura más restrictiva de la inflación podría llevarlo nuevamente hacia los 17.90.
