Piratas informáticos vinculados al gobierno de Irán accedieron a la cuenta de correo electrónico personal de Kash Patel, actual director del FBI, filtrando una serie de fotografías y documentos privados. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y fuentes familiarizadas con el incidente confirmaron la autenticidad del material extraído, el cual ya circula en diversas plataformas digitales como parte de una campaña de represalia coordinada desde Teherán.
El análisis de los archivos sustraídos revela que la correspondencia abarca un periodo comprendido entre los años 2011 y 2022. La filtración incluye detalles sobre viajes, comunicaciones profesionales previas a su cargo actual y asuntos de índole estrictamente personal, como la búsqueda de un departamento y fotografías familiares.
El investigador en ciberseguridad Ron Fabela señaló que, aunque los atacantes presentan este hecho como una vulneración a los sistemas de seguridad de la agencia federal, la intrusión ocurrió en el ámbito privado de Patel y no en los servidores oficiales del FBI.
Esta agresión informática responde, según declaraciones de los propios grupos de hackers, a los bombardeos conjuntos efectuados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní durante el último mes.
Asimismo, los atacantes vinculan sus acciones con un ataque con misiles contra una escuela primaria en Irán que resultó en la muerte de 168 menores, incidente que el Pentágono mantiene bajo investigación.
No es la primera ocasión en que el director del FBI enfrenta este tipo de ataques. A finales de 2024, semanas antes de su designación oficial, las autoridades notificaron a Patel sobre una intrusión previa en sus comunicaciones.
Aquella campaña también afectó a otros funcionarios del entorno de Donald Trump, como Donald Trump Jr. y Todd Blanche. El grupo responsable de la reciente filtración trabajó anteriormente en el bloqueo de operaciones de un fabricante estadounidense de dispositivos médicos a principios de este mes.
El Departamento de Justicia identifica a estos operativos como agentes al servicio del Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán. A p
esar de que el gobierno estadounidense tomó medidas para incautar sitios web utilizados por estos grupos, los ciberataques persisten. La difusión de este material sensible forma parte de una estrategia de propaganda destinada a demostrar vulnerabilidades en la cúpula de seguridad de Washington en medio del actual conflicto bélico en Medio Oriente.
