La falta de acceso al agua potable continúa siendo un problema crítico en escuelas públicas de México, especialmente en comunidades vulnerables donde la carencia del recurso afecta la salud, la higiene y la permanencia escolar de miles de estudiantes.
En el marco del Día Mundial del Agua, especialistas advirtieron que la crisis hídrica no solo limita actividades básicas dentro de los planteles, sino que también profundiza desigualdades sociales, particularmente entre niñas y adolescentes.
De acuerdo con Mariel Jiménez Sánchez, directora de Sostenibilidad de Grupo AlEn, la falta de agua en comunidades marginadas obliga a que, en muchos casos, mujeres y niñas destinen varias horas al día a acarrearla, lo que reduce su tiempo para estudiar y desarrollarse.
“La falta de agua y saneamiento impacta directamente en la higiene, la salud y la permanencia escolar, sobre todo en adolescentes”, señaló la especialista en entrevista con Publimetro.
Mariel Jiménez indicó que esta problemática se replica en diversas entidades del país como Estado de México, Puebla y Morelos, donde la infraestructura hídrica es insuficiente o inexistente, provocando incluso la suspensión de clases o condiciones insalubres en los planteles.

Captación de lluvia
Frente a este escenario, organizaciones civiles y empresas han impulsado soluciones como la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia en escuelas públicas, con el objetivo de garantizar el acceso al recurso. Uno de estos proyectos, denominado “Agua en mi Escuela”, ha permitido implementar más de 90 sistemas en 10 estados del país, beneficiando a más de 25 mil personas.
Estos sistemas permiten almacenar agua para actividades básicas como lavado de manos, limpieza de instalaciones y mantenimiento de áreas verdes, además de fomentar la educación ambiental entre alumnos, docentes y padres de familia.

Pese a estos avances, especialistas coinciden en que el reto sigue siendo ampliar la cobertura y atender a más comunidades, ya que la escasez de agua continúa afectando el desarrollo educativo y la calidad de vida de estudiantes en todo el país.
El acceso al agua, subrayan, no solo es una necesidad básica, sino un factor clave para garantizar la equidad, la salud y el derecho a la educación en México.
