Un video inédito de nueve segundos, difundido por el programa ’60 Minutes’ de CBS News, ofrece una perspectiva devastadora sobre los momentos finales de la colisión entre un avión comercial y un helicóptero militar ocurrida el año pasado.
El registro visual captura el instante preciso en que el vuelo 5342 de American Airlines y un Black Hawk del ejército colisionaron en pleno vuelo cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, incidente que resultó en la pérdida total de ambas aeronaves y sus ocupantes.

Las imágenes muestran al jet de pasajeros intentando una maniobra de ascenso desesperada segundos antes del contacto. Tras el impacto, ambas unidades estallaron en llamas, cayendo sobre la zona metropolitana de la capital estadounidense.
Este desastre, registrado originalmente el 29 de enero de 2025, cobró la vida de 67 personas: 64 individuos a bordo del avión comercial y tres soldados que integraban la tripulación del helicóptero.
Junto con el material audiovisual, salieron a la luz documentos que sugieren fallas críticas en la seguridad del espacio aéreo de la ciudad. Según los informes obtenidos, el día previo a la tragedia, el 28 de enero, ocurrieron dos incidentes de proximidad extrema entre vuelos comerciales y aeronaves militares en la misma zona.
En ambos casos, las alarmas de colisión en las cabinas de los aviones civiles obligaron a los pilotos a realizar maniobras evasivas para evitar un choque inminente con helicópteros del Ejército que volaban a altitudes no autorizadas.

En enero de este año, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) concluyó que el accidente derivó de fallas sistémicas por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA). El organismo determinó que la falta de salvaguardas para separar el tráfico de helicópteros de los aviones de pasajeros cerca del aeropuerto Reagan National propició las condiciones para el siniestro. Jennifer Homendy, presidenta de la NTSB, calificó el evento como “cien por ciento evitable” y urgió reformas profundas en la gestión del tráfico aéreo.
La difusión de este nuevo ángulo visual intensificó las críticas hacia la cultura de seguridad del ejército y la omisión de datos por parte de la FAA, que durante años recibió advertencias de los controladores aéreos sobre la peligrosidad de compartir el espacio aéreo capitalino de esa manera.
