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Israel atenta contra la Semana Santa, impide misa de Domingo de Ramos en Jerusalén

Policía israelí impidió a líderes católicos celebrar misa de Domingo de Ramos en iglesia de Jerusalén, les restringió el acceso al Santo Sepulcro

Semana Santa.
Semana Santa. El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, se sienta en la iglesia de Todas las Naciones durante el Domingo de Ramos, el domingo 29 de marzo de 2026, en Jerusalén. (Ammar Awad/AP)

La policía israelí impidió que clérigos católicos entraran en la iglesia del Santo Sepulcro para celebrar una misa privada en la festividad del Domingo de Ramos por primera vez en siglos, lo que desató una ola de críticas de Estados Unidos y otros.

Los principales lugares sagrados de Jerusalén —incluida la iglesia— están cerrados debido a la guerra en curso contra Irán, ya que la ciudad ha sido blanco de frecuentes ataques con misiles iraníes.

A primera hora del lunes por la mañana, la policía israelí indicó que había aprobado un “marco de oración limitado” para el templo, en consulta con el Patriarcado Latino de Jerusalén.

El Patriarcado manifestó que la decisión policial era “una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada”. La medida impidió que dos de los principales líderes religiosos de la iglesia, entre ellos el patriarca latino, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el custodio de Tierra Santa, celebraran el Domingo de Ramos en el lugar donde los cristianos creen que Jesús fue crucificado.


El Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén e inicia las conmemoraciones de la Semana Santa para los cristianos, las cuales culminan con la Pascua.

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Semana Santa. Feligreses católicos asisten a la misa del Domingo de Ramos en el Monasterio de San Salvador, el domingo 29 de marzo de 2026, en la Ciudad Vieja de Jerusalén. (Mahmoud Illean/AP)

Consideraciones de seguridad

La policía israelí señaló que les notificó a las autoridades eclesiásticas el sábado que no podía celebrarse ninguna misa el Domingo de Ramos por consideraciones de seguridad, la falta de acceso para vehículos de emergencia en los estrechos callejones de la Ciudad Vieja, y la falta de refugio adecuado.

En el comunicado del lunes, la policía indicó que el nuevo marco buscaría “permitir la libertad de culto”. Destacó que las restricciones en lugares sagrados sin espacios protegidos estándar —como la enorme iglesia, ubicada en lo profundo de un laberinto de diminutos callejones— tienen el objetivo de “salvaguardar a los feligreses” de los ataques iraníes.

Previamente este mes, metralla de un misil iraní que fue interceptado cayó sobre una azotea a pocos pasos de la iglesia.

Ataque a la libertad religiosa

Sin embargo, el Patriarcado Latino indicó que la iglesia del Santo Sepulcro ha estado acogiendo misas que no están abiertas al público desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero, y no estaba claro en qué era diferente la misa del domingo y el acceso de los dos sacerdotes.

“Es un día muy, muy sagrado para los cristianos y, en nuestra opinión, no había justificación para una decisión o una acción así”, subrayó Farid Jubran, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén.

Jubran explicó que la iglesia había solicitado permiso a la policía para que unos pocos clérigos entraran en el templo con el fin de participar en una celebración privada el domingo, no una abierta al público. El Patriarcado sostuvo que la decisión obstaculizó la libertad de culto y el statu quo en Jerusalén.

Semana Santa

La procesión tradicional del Domingo de Ramos normalmente reúne a decenas de miles de cristianos de todo el mundo, que caminan desde el Monte de los Olivos por las estrechas y empinadas calles hacia la Ciudad Vieja, agitando palmas y cantando.

El Patriarcado canceló la procesión tradicional la semana pasada por motivos de seguridad, y ha celebrado misas limitadas a menos de 50 fieles en cumplimiento de las directrices de las fuerzas armadas israelíes para la población civil.

En lugar de ello, Pizzaballa celebró misa en el cercano monasterio de San Salvador, una imponente iglesia de mármol situada junto a una escuela de música subterránea que el ejército israelí ha dicho que es un espacio seguro de refugio. Más tarde el domingo, Pizzaballa realizó una oración por la paz en el santuario Dominus Flevit, en el Monte de los Olivos, pero mantuvo su homilía centrada en Jesús y no mencionó el incidente de la mañana.

Al final de la misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV rezó por todos los cristianos de Oriente Medio, quienes, dijo, viven un conflicto “atroz”. Indicó que, “en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”, aunque no dio más detalles.

El portavoz del Vaticano no respondió de momento cuando se le pidió comentar el incidente en Jerusalén.

Países condenan la decisión

El cierre desató una ola de críticas de que las autoridades israelíes habían ido demasiado lejos al restringir el culto, incluso de parte del principal aliado de Israel, Estados Unidos.

El embajador estadounidense Mike Huckabee, un cristiano evangélico devoto, dijo que el incidente fue “un exceso desafortunado”.

Resaltó en un comunicado que la oración propuesta con Pizzaballa y los demás estaba muy por debajo del límite de 50 personas para las reuniones. “Que se le impida al patriarca entrar en la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada es difícil de entender o justificar”, escribió.

El presidente francés Emmanuel Macron condenó el incidente, que, afirmó, se sumó al “preocupante aumento de violaciones del estatus de los Lugares Santos en Jerusalén”. En una publicación en la red social X, Macron escribió: “El libre ejercicio del culto en Jerusalén debe garantizarse para todas las religiones”.

Las autoridades italianas de todo el espectro político condenaron la medida de restringir el acceso a la iglesia de Pizzaballa, un cardenal italiano considerado un candidato papal destacado en el cónclave de 2025.

El gobierno italiano protestó formalmente por el incidente ante las autoridades israelíes, y convocó al embajador de Israel en Roma para pedirle aclaraciones.

La primera ministra Giorgia Meloni expresó que la actuación policial “constituye una ofensa no sólo contra los creyentes, sino contra cualquier comunidad que reconozca la libertad religiosa”.

El gobierno conservador de Meloni intentó mantener una postura equilibrada ante el gobierno israelí durante la guerra en Gaza, apoyando el derecho de Israel a defenderse, pero condenando el costo para los palestinos. La dirigente italiana también ha dicho que Italia no participará en la guerra contra Irán, al tiempo que reafirmó que no se puede permitir que la República Islámica posea armas nucleares.

Israel promete reapertura

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que no hubo “intención maliciosa” y que se le impidió al cardenal acceder a la iglesia por motivos de seguridad, pero que Israel intentará abrir parcialmente la iglesia del Santo Sepulcro en los próximos días.

“Dado lo sagrado de la semana que conduce a la Pascua para los cristianos del mundo, los organismos de seguridad de Israel están elaborando un plan para permitir que los líderes de la Iglesia puedan rendir culto en el lugar sagrado en los próximos días”, escribió Netanyahu en X.

En una entrevista con la emisora católica italiana TG2000, Pizzaballa dijo que había una diferencia de opiniones con las autoridades israelíes sobre el acceso a la iglesia, pero que la disputa se mantuvo cortés.

“Queremos usar esta situación para tratar de aclarar mejor qué se hará en los próximos días, desde luego que respetando la seguridad de todos, pero también en respeto del derecho a la oración”, declaró.

El Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado donde los judíos pueden rezar, también está cerrado en su mayor parte por cuestiones de seguridad, pero las autoridades permiten que hasta 50 personas a la vez recen en un área cerrada adyacente a la explanada.

Las iglesias, sinagogas y mezquitas más pequeñas están abiertas en la Ciudad Vieja de Jerusalén si se encuentran dentro de cierta distancia de un refugio antiaéreo que el ejército israelí considere aceptable, y si las reuniones se mantienen por debajo de 50 personas.

Las mismas limitaciones se aplican a la mayor parte de Israel, donde las escuelas también han estado cerradas desde el comienzo de la guerra con Irán, y los lugares de trabajo pueden funcionar sólo en donde se pueda llegar a un refugio en el corto tiempo disponible después de que suene una alerta.

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