El peso mexicano comenzó la semana cotizando por encima de los 18 pesos por dólar, ubicándose en 18.10, en medio de un entorno de aparente estabilidad que, sin embargo, se sostiene sobre factores de presión tanto internos como externos.
De acuerdo con Felipe Mendoza, Analista de Mercados EBC Financial Group, el comportamiento de la moneda refleja una resistencia frágil tras el cierre del viernes, influida por la incertidumbre geopolítica y el efecto de los feriados por Semana Santa.
Inflación y decisiones de Banxico marcan el entorno interno
En el plano doméstico, el contexto económico presenta señales mixtas. Por un lado, el Banco de México (Banxico) optó por recortar 25 puntos base, sugiriendo que los efectos inflacionarios derivados del entorno internacional han sido “acotados y transitorios”.
Este ajuste se suma a los apoyos implementados por el gobierno en torno a los precios de la gasolina, los cuales han contribuido a moderar parte de la presión inflacionaria.
No obstante, los datos más recientes muestran un repunte: la inflación general durante la primera quincena de marzo se ubicó en 4.63%, superando las expectativas del mercado. A esto se añade una tasa de desempleo que descendió a 2.6% en febrero, lo que, si bien refleja dinamismo laboral, también puede añadir presión a los precios.
En conjunto, estos indicadores colocan al peso mexicano en una posición de vulnerabilidad frente a choques externos.
Tensiones con Estados Unidos y conflicto en Medio Oriente
La narrativa del mercado está fuertemente influida por factores externos, particularmente la relación bilateral con Estados Unidos y el conflicto en Medio Oriente.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado una “buena actitud” tras las primeras revisiones del T-MEC, el entorno se ha tensionado por recientes incidentes fronterizos en Nogales, donde militares estadounidenses ingresaron brevemente a territorio mexicano.
A esto se suma la retórica nacionalista del expresidente Donald Trump, quien ha hecho referencia al “Golfo de América”, elevando el tono político entre ambas naciones.
En paralelo, la incertidumbre en torno a la Operación Furia Épica y la posible interrupción del flujo petrolero en el Estrecho de Ormuz mantienen la presión sobre los mercados.
Según el analista, “estas tensiones políticas, unidas a la incertidumbre sobre la Operación Furia Épica y la posible interrupción del flujo petrolero en el Estrecho de Ormuz, mantienen al peso bajo una presión latente que contrarresta los avances en materia de reforma laboral y la urgencia de transitar hacia una economía circular en el sector consumo”.
Asimismo, advirtió que “el impacto económico de este conflicto y las disputas por la soberanía del Golfo podrían traducirse en una salida de flujos de cartera si la diplomacia no logra contener la narrativa de confrontación, debilitando estructuralmente a la moneda frente a activos de refugio”.
Expectativa por la Fed y datos fiscales
Para el resto de la jornada, el mercado se mantendrá atento a factores clave que podrían definir la dirección del tipo de cambio. Entre ellos destacan las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), quien podría ofrecer señales sobre el rumbo del dólar a nivel global.
También será relevante el dato de la Balanza Fiscal de México. Un déficit mayor al previo de -19.32 mil millones podría generar preocupaciones sobre el margen de maniobra del gobierno.
Además, la cercanía de los feriados bancarios de jueves y viernes podría provocar cierres de posiciones de riesgo, incrementando la volatilidad del mercado.
En este contexto, el analista señaló que “si Powell mantiene un tono restrictivo y los datos fiscales en México decepcionan, el peso podría testear la resistencia de los 18.20, pero si por el contrario, si la diplomacia en torno al T-MEC y el conflicto iraní ofrece señales de distensión, podríamos ver un regreso hacia los 17.95”.
El desempeño del peso mexicano en los próximos días estará, así, determinado por el delicado equilibrio entre factores económicos internos y un entorno internacional marcado por la incertidumbre.
