El colectivo Madres Buscadoras de Sonora confirmó este martes que los restos humanos localizados el pasado 24 de marzo en un tramo de la carretera 26, en Hermosillo, sí corresponden a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista Ceci Flores, desaparecido desde 2019. La identidad fue verificada mediante pruebas de ADN realizadas por autoridades.
Identificación por pruebas genéticas
Después de casi siete años de búsqueda, la confirmación de la identidad del joven representa el cierre de una etapa dolorosa para su familia y para los colectivos de búsqueda que han acompañado a la activista desde hace años.
El anuncio fue compartido por el colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora, organización que colaboró con las labores de rastreo y seguimiento del caso.
Las autoridades y los colectivos señalaron que, aunque los restos encontrados estaban desgastados por el paso del tiempo y las condiciones en que fueron hallados, los análisis de ADN fueron concluyentes para identificar a Marco Antonio.
Un largo proceso de búsqueda
Marco Antonio Sauceda Rocha fue reportado como desaparecido en mayo de 2019 en Bahía de Kino, cuando tenía 32 años. Su desaparición ocurrió junto con la de su hermano menor, aunque este último fue posteriormente liberado.
Desde entonces, su madre, Ceci Flores, se convirtió en una de las voces más visibles del movimiento de madres buscadoras en México, luchando por localizar a personas desaparecidas y visibilizar la problemática.
El hallazgo de los restos fue inicialmente anunciado por la propia activista, quien compartió en redes que había encontrado fragmentos óseos que podrían pertenecer a su hijo. Sin embargo, en ese momento se esperaba la confirmación oficial a través de la confronta genética.
Reacciones de la familia y colectivos
En el comunicado emitido tras la confirmación, los integrantes del colectivo expresaron su dolor y agradecimiento por el apoyo brindado durante todo el proceso. Reconocieron la solidaridad de otras familias buscadoras, de los medios de comunicación que acompañaron el caso y de quienes compartieron información para mantener vigente la exigencia de localización.
