La controversia en torno a la mujer captada asoleándose en un balcón de Palacio Nacional sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que comenzara a circular en redes sociales una versión sobre su presunta identidad.
De acuerdo con publicaciones difundidas por el usuario conocido como “Vampipe”, la mujer sería Florencia Franco Fernández, quien se desempeña como directora general de Coordinación en el equipo del secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, y además es esposa del exsubsecretario de la SHCP, Gabriel Yorio. Hasta el momento, esta información no ha sido confirmada oficialmente por autoridades federales.
El caso tomó relevancia desde días previos, cuando imágenes captadas desde el Zócalo mostraban a una mujer recostada al sol en uno de los balcones del recinto histórico, lo que generó críticas y cuestionamientos sobre el uso de espacios públicos de alta relevancia institucional.
Infodemia rectifica
En medio de la polémica, la cuenta oficial InfodemiaMx emitió una rectificación pública luego de haber negado inicialmente la autenticidad de las imágenes.
A través de un mensaje en la red social X, la plataforma reconoció que, con base en información preliminar, desmintió el hecho; sin embargo, tras una actualización oficial, confirmó que las fotografías sí correspondían a un evento real.
“InfodemiaMx rectifica y ofrece una disculpa pública a los lectores y seguidores de esta plataforma”, señaló el comunicado.
Gobierno confirma y sanciona
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la mujer sí estuvo en el balcón y que ya fue sancionada. Explicó que, en un primer momento, las áreas responsables negaron lo ocurrido, pero posteriormente se corroboró que una persona se encontraba en ese espacio.
La mandataria precisó que no existe un reglamento específico que prohíba este tipo de conductas, aunque subrayó la importancia de mantener el respeto hacia un recinto como Palacio Nacional.
Críticas desde la oposición
El caso también generó reacciones políticas. La exalcaldesa Sandra Cuevas cuestionó la sanción aplicada al considerar que fue insuficiente y sostuvo que la persona involucrada debió ser separada del cargo.
Cuevas enfatizó que quienes trabajan en espacios de alta relevancia institucional deben conducirse con mayor responsabilidad, postura que ha contribuido a mantener el tema en la conversación pública.
Un caso que escala en lo político y digital
La difusión de una posible identidad, sumada a la rectificación de una plataforma oficial y a las posturas encontradas, ha convertido este episodio en algo más que una anécdota: un caso que refleja tensiones entre narrativa oficial, redes sociales y percepción pública.
Por ahora, la incógnita sobre la identidad de la mujer permanece sin confirmación oficial, mientras el episodio sigue generando debate sobre el uso y simbolismo de los espacios del poder.
