Autoridades del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Chicago, Estados Unidos, emitieron una alerta pública para localizar a dos individuos que se hacían pasar por agentes federales y pedían dinero a cambio de supuesta “seguridad” y evitar procesos judiciales.
Esta advertencia forma parte de los esfuerzos para frenar una ola de fraudes que se aprovecha del miedo y la confusión de las víctimas.
Según el FBI, estos estafadores contactaban a personas al azar, haciéndose pasar por agentes especiales, fiscales o funcionarios del gobierno federal, y las intimidaban con la amenaza de ser investigadas por delitos graves si no cooperaban. La suplantación de identidad incluía el uso de supuestas credenciales oficiales y un tono autoritario para convencer a las víctimas de la legitimidad de sus afirmaciones.
¿Cómo operaban los estafadores?
De acuerdo con lo reportado por las autoridades, los delincuentes utilizaban un esquema de manipulación psicológica para obligar a sus víctimas a entregar dinero o información personal sensible, como datos bancarios.
Las llamadas o comunicaciones se presentaban de manera que parecía que la persona estaba involucrada en una investigación criminal, generalmente relacionada con fraude o delitos financieros.
Aunque en varios casos no hay evidencia pública de que las víctimas hayan enviado grandes sumas de dinero, el FBI subrayó que ningún agente federal legítimo solicita dinero a cambio de evitar acciones legales ni pide pagos para “asegurar seguridad”. Cualquier comunicación de ese tipo es fraude.
Además, en su comunicado, el FBI solicitó la colaboración de la comunidad para identificar a los sospechosos y detener su actividad delictiva.
Las autoridades recordaron que cualquier intento de extorsión o solicitud de dinero bajo el supuesto aval de una agencia federal debe ser reportado de inmediato a través de canales oficiales.
