La madre buscadora Ceci Flores confirmó que los restos localizados en Hermosillo, Sonora, corresponden a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, luego de que una prueba de ADN validara su identidad.
El anuncio fue realizado a través de sus redes sociales, donde compartió un mensaje profundamente personal sobre el desenlace de una búsqueda que se prolongó por años y que se convirtió en símbolo de la crisis de desapariciones en México.
“Hijo, nunca dejé de buscarte”
En su publicación, Flores expresó el impacto emocional de la confirmación: “Con el corazón destrozado… hoy tengo que dar una noticia que ninguna madre quisiera dar”. La activista señaló que el resultado genético confirmó “lo que tanto temía”, marcando un momento que, dijo, nunca estuvo preparada para enfrentar.
A lo largo de su mensaje, recordó el proceso que vivió desde la desaparición de su hijo: “Hijo, nunca dejé de buscarte… nunca perdí la esperanza de encontrarte”. También agradeció a las familias de personas desaparecidas que la acompañaron, así como a quienes difundieron su caso y a las autoridades que participaron en el proceso.
Flores describió este momento no como un cierre definitivo, sino como una forma distinta de reencuentro: “Hoy no es un final… es un reencuentro distinto, lleno de dolor, pero también de amor eterno”.
En sus palabras finales, sintetizó el sentido de su lucha: “Hijo mío, te encontré… y jamás dejaré de amarte”. Además, añadió tres fotografías, donde aparece con su hijo y en su labor de madre buscadora.
El caso de Marco Antonio Sauceda Rocha se suma a miles de historias en el país, donde familiares buscan a sus seres queridos con ayuda de las autoridades. En este contexto, la confirmación del hallazgo representa el fin de una incertidumbre para Ceci Flores, pero la continuación de la búsqueda de desaparecidos para muchas familias en México.
